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Posts tagged violencia de género

25 de noviembre fun, fun, ful

“Cuando maltratas a una mujer dejas de ser un hombre”, leía en un cartel publicitado por el Ministerio de Igualdad del Gobierno de España en el aeropuerto de Madrid. Tres veces tuve que leerlo porque creía que estaba leyendo mal. Pero no, tal cual lo decía. Me irritó que en nombre de la igualdad se hubiese elegido este eslogan que en mi opinión rezuma superioridad y desigualdad, origen de todo machismo. Pensé yo, si maltratas a una persona amparado en su debilidad y en tu superioridad, independientemente de las circunstancias y de los sexos, serás una persona cobarde, una abusadora, …, y en la mayoría de los casos sujeto penal, y punto. En los juegos de la calle de mi infancia, de una forma menos sofisticada, ya se decía “tres contra uno, mierda para cada uno”
A la mañana siguiente, un poco mas despejada, pensé que quizás el slogan publicitario era más sutil y que dirigido precisamente al sector más paternal, patriarcal y machista de nuestra sociedad, el decirles que “pegar no es cosa de hombres” (machos), podría surtir efecto (esto no se hace) como el anuncio aquel que decía “soberano es cosa de hombres” (esto si se hace). Aun en el mejor de los casos me siguió pareciendo lamentable.
Días más tarde leo en la prensa ( El Correo dia 23/11/2008) una conversación con un “vegano”, activista por los derechos de los animales, joven él, que en medio de una serie de consideraciones de distinto índole sobre el porqué de su opción, y refiriéndose a la alimentación de un hipotético hijo suelta la siguiente perla: “……..de la misma forma que no le doy nada que dañe a negros o a mujeres tampoco le doy nada que dañe a animales”. Sin saber muy bien si reír o llorar me dije para mi, lo mismo que a las vacas, no hay que maltratar a las mujeres o a los negros porque ¡también tienen su corazoncito¡ y volví a pensar en el cartel de Barajas.
Así las cosas, me desayuno el 25 del pasado mes con el cartel institucional de la Diputación de Álava con motivo del santo del día, a saber, el “día internacional contra la violencia hacia las mujeres” en el que junto a una foto de todo un caballero aparece un texto. El texto propone una definición de hombre: “ser racional perteneciente al genero humano caracterizado por su inteligencia y lengua articulada”; para a continuación preguntar: “si consientes la violencia contra las mujeres …¿eres un hombre?”. Otra vez a vueltas con el mismo tema, pensé yo. Ya que en este caso me daban la opción de contestar, conteste para mis adentros. Sí, eres un hombre. Serás un mal tipo, un cobarde, pero perteneces a la especie humana y eres racional e inteligente. Sabes emplear el lenguaje articulado aunque a veces te comuniques por gruñidos. Igual tu inteligencia y tu lenguaje no están muy desarrollados pero seguro que al menos como un negro, una mujer o un animal sí. Tu tranqui.
Sin embargo yo no me quedé tranquila. Si el mensaje institucional del “día” era que hay que ser todo un caballero y defender a las debiles damas, en alguna vuelta del camino me había perdido yo. ¡Que ocasión para haberse quedado callados y ahorrarse de paso los euros que habrá costado este folklore¡ pensé. Claro que en ese caso no habría habido foto al día siguiente que supongo es de lo que se trataba. A mi, debo reconocer, me puso violenta para todo el “día”. Y aun me sobró mal café para repartir los días siguientes en mi entorno laboral y personal (daños colaterales que dirían unos, consecuencias del conflicto que dirían otros).

Por aquello de canalizar la agresividad de forma positiva, cuando llegué a casa empecé a escribir estas líneas y por si acaso, no fuese que me estuviese patinando, miré las definiciones de “hombre” en el diccionario de la Real Academia; de las que corto y pego tal cual las seis primeras:
hombre. (Del lat. homo, -ĭnis).1. m. Ser animado racional, varn o mujer. 2. m. varn (∥ ser humano del sexo masculino). 3. m. Varn que ha llegado a la edad adulta. 4. m. Grupo determinado del gnero humano. El hombre europeo El hombre del Renacimiento 5. m. Individuo que tiene las cualidades consideradas varoniles por excelencia, como el valor y la firmeza. ¡Ese si que es un hombre! 6. m. U., unido con algunos sustantivos por medio de la preposicin de, para designar al que posee las cualidades o cosas significadas por tales sustantivos. Hombre de honor, de tesn, de valor
La quinta acepción (la negrita es mía) viene al pelo y me ahorra muchas palabras. Claramente el cartel de marras hace referencia a ella, a ¡las cualidades varoniles por excelencia¡ Las cualidades por antonomasia del líder adjudicadas, de forma gratuita, en exclusiva una vez más al hombre en general, como muy bien refleja la foto del cartel. Esto si es de hombres pero esto no es de mujeres, éste parece que es el mensaje que se nos transmite. Chicos, de lo que se trata es de ser un todo un hombre, un caballero, no hay que maltratar a las mujeres, ni a los negros, ni a las vacas; pero el liderazgo no está en cuestión.
Así chicas que ya sabéis, a ser buenas y sumisas, en el mejor de los casos a vestirse de princesas y a dejarse rescatar. No deis mucho la lata porque cualidades asociadas al liderazgo, como el valor y la firmeza que en los tíos vienen de fábrica y son valoradas socialmente como positivas, cuando se trata de tías las convierten en problemáticas; mandonas, histéricas, agresivas, resentidas, envidiosas…, y hasta un poco putas, que no hacen más que provocar líos (laborales o familiares).
Triste mensaje institucional para conmemorar este día dedicado a un tipo de violencia cuyo origen está precisamente, en la mayoría de los casos, ligado a este reparto de papeles en esta “tragicomedia humana” que la televisión tan bien nos muestra cada día (hombre-varonil-líder natural- lleva el mando/ mujer-femenina- muñeca sumisa-obedece);que tanto ha hecho y hace sufrir a tantos hombres y mujeres que no se sienten cómodos con el papel que les ha correspondido en el reparto o con ninguno de los papeles; y en cuyo nombre tantos atropellos, abusos e ignominias se han cometido y se siguen cometiendo.

Y, en este asunto de gestionar el uso del mando, todos, independientemente de nuestro género u opción sexual, tenemos mucho que aprender.

M. P. Alonso, Doctora en Ciencias de la Educación