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Posts tagged Ezker Abertzalea

ARALAR

Hace ya unos años una buena amiga me lanzó una aseveración que me dejó más que perplejo: absolutamente incrédulo. Me dijo que la recién nacida organización Aralar había sido creada por el PNV. No la creí. Yo consideraba que, dadas las circunstancias que atravesaba en aquel tiempo la izquierda abertzale, había gente que se había cansado de obedecer órdenes y había decidido seguir su propio camino.

Desgraciadamente el tiempo está dando la razón a mi amiga. Es posible que fuésemos unos ilusos los que pensábamos que, dadas las nuevas circunstancias, se podría contar con ellos para avanzar en la unidad independentista de izquierdas. No queríamos creernos que se habían convertido en otro Euskadiko Ezkerra, no comprometidos con otra cosa que no fuesen sus bolsillos y sus poltronas, haciendo de quintacolumnistas al servicio del autonomismo más servil.

Es una pena, pero el proceso debe seguir adelante. La nueva estrategia es sumar pero hay cierta gente que no se puede sumar, gente que sólo busca su beneficio personal, que incluso se ha llevado dinero de empresas populares y hoy son algunos de los que dirigen Aralar. Es gente que sabía que en una situación de no violencia y aglutinamiento de fuerzas sus trapicheos no iban a ser consentidos, que no se iban a permitir viajes al extranjero dejando el camino libre a la derecha facciosa en el Parlamento.

La dirigencia de Aralar ha dejado bien claro cual es su sitio: junto al PNV, el PSOE y el Ministerio del Interior. Las máscaras han caído. Eso también es bueno: por fin sabemos quienes estamos y hacia donde vamos. Además, sumaremos. De eso tienen miedo el PNV y PSOE.

Esta ola es imparable, tiene que serlo.

Una última consideración: para las próximas elecciones hay que demostrar la fuerza que existe en éste pueblo. Es igual bajo qué siglas. Es lo de menos, legalizados o ilegalizados. Demostremos quienes y cuantos somos, pero sin gestos estériles, como en elecciones pasadas. Vamos a salir a votar todos y todas. Ya veremos a quien, pero todos juntos.

Txema

La firma de Gernika

El Acuerdo para un escenario de paz y soluciones democráticas firmado el pasado sábado por decenas de fuerzas políticas y agentes sociales en Gernika tiene una importancia considerable. El tiempo dirá si es o no histórico. La potencialidad del mismo está fuera de toda duda. El acierto que sus firmantes muestren en su desarrollo determinará finalmente sus límites. Mienten quienes afirman “no hay nada nuevo bajo el sol”.

El texto abandona el lenguaje críptico y habla con claridad tanto a ETA como al Gobierno central solicitando a la primera su final y a los segundos la derogación de la Ley de Partidos. No solamente eso. En el texto se hacen reflexiones muy interesantes tanto sobre las víctimas como sobre la situación de los presos vascos. Se habla claramente de amnistía. El cumplimiento por parte de ETA de lo que ahí se le pide aceleraría enormemente el proceso de reconciliación ya iniciado entre las diversas sensibilidades que hoy componen la izquierda abertzale. Esa reconciliación facilitaría el surgimiento de lo que algunos venimos demandando desde hace tiempo: una nueva izquierda abertzale roja, verde, amplia y exclusivamente civil.

Esa nueva fuerza política revolucionaría el actual escenario político. PSOE, PP y PNV son conscientes de ello y, evidentemente, no van a favorecer operaciones de ese tipo: no es su misión. El resurgimiento de esa fuerza política pondría en riesgo los privilegios y cuotas de poder que tienen dichos partidos. La ficción de Gobierno que Patxi López ha montado desde la virtualidad se vería amenazada, al igual que muchos de los turbios negocios amparados por la doctrina de la seguridad nacional.

Particularmente paradójica resulta la situación del PNV. Son el partido más votado en la Comunidad Autónoma Vasca, pero siguen con el alma en pena. Hoy el PNV es un cúmulo de carencias: sin líder carismático, sin iniciativas claras y sin un proyecto político definido. Arzalluz, Ibarretxe y Egibar son parte de la historia o, simplemente, están neutralizados. El PNV ni está en Gernika ni se le espera. Trabajo les cuesta, incluso, encontrarse a sí mismos en las campas de Foronda. Su debilidad es palpable, aunque puedan ganar las siguientes elecciones. Iñigo Urkullu no es un referente consolidado ni tan siquiera para muchos de sus militantes. ¿Qué queda del plan soberanista dignamente defendido por Ibarretxe ante el Congreso de los Diputados, texto que fue aprobado por la mayoría del Parlamento Vasco?

¿Con qué mimbres debería forjarse la nueva izquierda abertzale?, ¿cómo podría articularse una nueva mayoría social? Hoy en día hay cuatro ingredientes a tenerse muy en cuenta: la confianza entre los actores, la flexibilidad en la aplicación de los principios, la utilización de la comunicación emocional y el uso de las redes sociales.

Confianza. Hay que superar el escepticismo y generar ilusión. Fácil de decir, complicado llevarlo a la práctica. La ilusión no se genera de la nada. Se sustenta en bases sólidas. En este caso, el proceso de refundación de la izquierda abertzale adquiriría velocidad de crucero si ETA despejara cuanto antes y sin condiciones la incógnita de su futuro. El surgimiento de la nueva izquierda abertzale no puede depender del visto bueno de una organización armada. Es imposible. Cada cual debe exponer sus argumentos en libertad, intentar convencer a quienes tienen diferentes puntos de vista, sin ayudas o imposiciones externas, sin derecho a veto. Para ello, resulta indispensable la confianza mutua, el respeto, la generosidad y la complicidad entre quienes protagonizan el proceso, sin obsesionarse por los destellos de las cámaras.

Flexibilidad. Firmeza en los principios, flexibilidad en su aplicación. La articulación de una nueva mayoría social a favor, por ejemplo, del derecho a decidir, exigirá saber adecuar los ritmos a las situaciones políticas concretas de cada territorio. Flexibilidad e imaginación también a la hora de responder a las decisiones antidemocráticas que provengan por parte del Estado, sabiendo superar con creatividad dichas amenazas, evitando repetir tics heredados del pasado.

Comunicación emocional. La izquierda abertzale en general y ETA en particular son maestros en el arte de la criptografía. Hay que saber leer entre líneas. Frecuentemente utilizan para sus declaraciones públicas códigos propios de la comunicación interna. Es legítimo, pero ineficaz y muy limitado; no supera el umbral de los de casa. Hoy en día los dirigentes sociales utilizan la comunicación emocional. No solamente transmiten ideas políticas. También transmiten emociones, sentimientos. La palabra abre las puertas del corazón. Y da acceso a la razón.

Redes sociales. Hoy en día el 91,5% de los jóvenes del Estado entre 18-32 años está conectado a alguna red social. Muchos de ellos no acuden jamás a un kiosco para comprar el periódico. Lo leen en la red. Las redes sociales constituyen un fenómeno imposible de ignorar. El poder de la identidad debe unirse al fenómeno de la alter mundialización utilizando el magnetismo de las nuevas tecnologías para ganar en influencia social.

En realidad estas cuatro recomendaciones podrían resumirse en una sola frase: la transición de la nueva izquierda abertzale debe asentarse en el desarrollo de una nueva cultura política.

Interés por lo que debate y hace la izquierda abertzale

((publicado en el blog de Floren Aoiz: elomendia.com el 21 de nov de 2009))

Leo en Gara que el documento de debate en la izquierda abertzale se ha descargado unas 250.000 veces, contando los datos registrados en la página web de ese periódico y los de ezkerabertzalea.info, datos estos últimos limitados al primer fin de semana de su publicación.

250.000 descargas de un documento que, por otra parte, incumple casi todos los principios de un “texto de difusión masiva”. Es largo, emplea conceptos políticos supuestamente no usados en la vida cotidiana, es complejo, abarca aspectos muy diversos; es  lo que, en otras circunstancias, mucha gente habría definido como un ladrillo. Sin embargo, el éxito de este texto, del que las 250.000 descargas son un síntoma pero no el único, está, obviamente en sus contenido, pero también en la capacidad para despertar curiosidad, interés e ilusión.

Como una de las cosas que hago en la vida es escribir, sé que para cualquier escritor-redactor de textos despertar esa curiosidad es poco menos que un sueño. Los artífices de este documento pueden sentirse orgullosos: lo han conseguido con creces.

La izquierda abertzale, tantas veces muerta y enterrada, cuyo certificado de defunción tantos listillos se han aprestado a firmar, goza de una salud que muchos envidian. Y esto, teniendo en cuenta que todos los cuerpos policiales se dedican en cuerpo y alma a perseguir a la izquierda abertzale, es un dato político de primer orden.

Y ¿ahora qué?

En mi opinión, ahora se trata de hacer que el espítiru de este documento, que es el mismo de la Declaración de Altsatsu no se convierta en un alma errante, sino que vaya tomando cuerpo gracias a nuevos pasos. Pero para ello es necesario que otros agentes, como el propio ELA que dice que queda a la espera de lo que diga ETA, dejen de buscar excusas.

Mucha gente espera con interés lo que ETA vaya a decir, hacer o dejar de decir o hacer en estos momentos, pero, vamos a dejar las autojustificaciones a un lado, ¿qué tiene que ver eso con lo que cada cual vaya a hacer? Ya basta de silbar al tren. Es hora de ponerse manos a la obra sin buscar motivos para tumbarse a la sombra y culpar a los demás de que el trabajo quede sin hacer.

Esos que dan tanta trascendencia a lo que diga ETA, ¿han hecho mucho para convencerla? ¿creen que repetir viejas excusas facilita que ETA se mueva? Cada cual debe asumir su responsabilidad y dejar de calcular eventuales riesgos y beneficios.

No se trata de perder el tiempo con repetitivas críticas, hace falta tender puentes y unir manos, fraguar nuevas alianzas, tejer nuevas redes. Creo que el documento del debate y la Declaración de Altsatsu son pasos irreversibles, pase lo que pase en otros ámbitos. Pasos que no esperan la bendición de nadie, sino nuevas concreciones.

Floren Aoiz

Nota: El 24 de noviembre, Floren Aoiz publica otro artículo en nafarroan.com y te recomendamos su lectura: Juventud perseguida, pueblo en marcha

estado fascista español

Una vez más, y ya van… muchas, el estado fascista español nos recuerda que no va a permitir una organización política independentista y de izquierdas capaz de aglutinar a la mayoría social en Euskal Herria.

Sólo 2 cosas:

  • Un abrazo cariñoso a Arnaldo, Rafa, Rufi, Sonia, Arkaitz, Mañel, Amaia, Txelui, Miren y Ainara.
  • A Garzón, Marlasca, Rubalcaba, Ares, y demás lacayos del estado fascista español: pese a vuestra violencia, no me dais miedo, sólo asco. Y que lo sepáis: yo también soy INDEPENDENTISTA y DE IZQUIERDAS y reafirmo mi compromiso de trabajar por una Euskal Herria independiente, roja, antimilitarista, feminista, ecologista, antifascista, solidaria e internacionalista.

Uski

Crónicas desde España

Quizás la Semana Santa sea la mejor época para viajar por España. Aunque en la de este año no ha hecho falta ser católico y ver muestras del folclore religioso español para que a los vascos nos hirviera la sangre. Bastaba con ver las noticias de la prensa local o generalista española. Las mentiras y manipulaciones de la prensa española podría resumirse con un remix de titulares: “La coalición del PP y el PSOE habría conseguido la mayoría absoluta en Euskadi; pero como el PNV no quiere dejar el gobierno, ha ordenado a ETA que mate a los políticos demócratas”.

Es verdad que, ha estas alturas, no es posible sorprenderse por la actitud de la prensa española y sus mentiras. Llevan tiempo haciéndolo. Lo hicieron cuando en 1898 Cuba se alzó contra su sumisión a España, tildando a los guerrilleros independentistas de “ladrones obesos que en un rapto alcohólico cogieron las armas. Después, así se llevaron la depresión que se llevaron al perder la guerra.

Con el nacionalismo y el independentismo vasco llevan ya tiempo por el mismo camino, empeñados en ver pajas en ojos ajenos. Ese no es el problema. Que la prensa española hable mal de nosotros debería importarnos tanto como si lo hicieran la prensa marroquí o la camboyana. El problema es que vamos a ser gobernados por una persona y un partido más preocupados en alimentar esos titulares que en el propio gobierno de este país.

Muestra de ello, es que a menos de una semana de que López vaya a ser investido como Lehendakari no tiene los nombres necesarios para formar el gobierno. La primera tarea de un Lehendakarible (sobre todo con tantas opciones de salir como él), es la de disponer una lista de nombres con la que pueda conformar un gobierno. Pero Patxi López ya ha sufrido su primer revés. No hay quien, fuera de su partido, quiera formar parte del Gobierno Vasco. Se han apresurado a explicar, que por culpa de la amenaza de ETA no hay quien se quiera arriesgar a ocupar un puesto. El miedo es legítimo. Pero poco comprensible cuando desde sus filas, Eguiguren repite una y otra vez que el fin de ETA está cerca, no más allá del 2011.

Lo más probable es que la razón por la que no haya quien quiera aparecer en la foto de gobierno con López, sea que todos los contactados imaginan que formar parte de este gobierno será un suicidio político. Hasta el propio Manuel Chávez dice en voz alta que López no será Lehendakari por mucho tiempo. Por otra parte, y por muchas ganas que tenga de hacer cambios en Euskadi, el contactado para consejero sabe muy bien que su campo de acción sería muy limitado.

A parte de los genéricos puntos en común del acuerdo entre el PP y el PSOE, un consejero tendría cercenada su actividad; ya que por intereses partidistas al PSOE le sería imposible aceptar propuestas de carácter neoliberal y el PP tendría difícil aceptar propuestas socialistas de carácter progresista. Los únicos puntos en los que podrían llegar a estar de acuerdo esos dos partidos sería en los basados en el acuerdo, contrarias a la cultura y los derechos de los vascos (limitaciones al euskera, imposición de los simbología nacional-española, supresión de derechos de las personas por su ideología, …). Y claro está, eso para una persona con aspiraciones políticas sería el suicidio en Euskadi.

Sobre todo, viendo el precedente de la elección de la presidenta de la Cámara Vasca. Por mucho que el PSOE se empeñó en decir que no aceptaría para el cargo a una persona que no supiera euskera, el PP se negó a aceptar la discriminación positiva a favor del euskera (uno de sus ejes en campaña fue eliminar los “privilegios” al idioma), y el PSOE tuvo que aceptar el trágala. Con ese panorama, es difícil que una persona cercana al socialismo pudiera aceptar un cargo en el que debiera gobernar para los populares.

En cambio, lo que a este lado del Ebro sería un suicidio político, al otro lado son medallas canjeables por algún ministerio, alguna presidencia institucional o incluso la dirección de órganos dependientes del Estado (defensor del pueblo, director de la biblioteca nacional, …). Por ello son los propios dirigentes del PSOE en Euskadi los que se han abalanzado sobre las consejerías.

Para ellos el desgobierno Vasco será un mero trampolín a la política española, y ya tienen marcadas las pautas por las que se excusarán por su falta de actividad. Criticarán a todos los partidos vascos por su falta de apoyo al gobierno. Se quejarán de que, hablando en plata, tras obligarnos a comer mierda no les hayamos dado las gracias. Además, como ya lo han hecho, seguirán uniendo a la que será la oposición con ETA, alimentando así de nuevo los titulares de su prensa; la española.

Lo triste de todo esto es que culparán a ETA de no dejarles gobernar, cuando ha sido gracias a la organización y a su falta de valor para actuar únicamente por medios políticos no violentos, por la que han llegado al gobierno; dándole la excusa que necesitaba Madrid para eliminar rivales políticos y aupando vía Audiencia Nacional a López como Lehendakari. ETA ha sido la excusa que necesitaban en Madrid para robar las elecciones e imponer el cambio. Un cambio para que todo siga igual.

Gaizka Aralarkidea

Ikusgai, ikasgai

((berria egunkarian argitaratuta 2009-03-04))

Gogoetak. Eta zalantzak. Hona igandeko hauteskundeen inguruan pilatutako zenbait burutazio apal, argitzeke dauden zenbait inkognita.

Erretratua

Edozein behatzaile objektibok badaki igandeko hauteskundeetatik atera den argazkia ez dela erreala. D3M plataformak 100.000 boto izan ditu. Zazpi eserleku. Berez, bai; baina legez-kanporatzea dela medio, ez; beraz, ez. Jarleku «ikusezin» horiek aintzat hartu izan balira, Gasteizko Ganberan bozka abertzalea nagusi izango litzateke; beste behin ere, beti gertatu den moduan. Baina ez da izango.

Gobernagarritasuna

Patxi Lopez ausartuko al da gobernatzera PP eta UPDren eskutik? PSEk emaitza ona izan arren, ez du lortu lehenengo indar politikoa izatea. Asko falta izan zaio. Fronteetan ez omen du berak sinesten. Espainian PSOE eta PP etsai amorratuak dira, elkarri mokoka ari dira. Hego Euskal Herrian elkarrekin gobernatuko balute (Nafarroan Alderdi Sozialista UPNrekin ari da -atzo arte PPren bazkide izan denarekin-), beraiek frogatuko lukete Euskal Herria salbuespena dela; Euskal Herria ez dela Espainia, alegia. Lopezek badaki Basagoitiren eta Rosa Diezen laguntzak prezio bat duela. Balizko itun horrek ordaina izango luke Madrilgo Kongresuan (boto jeltzaleen agurra). Blancok iragarri du: «Bizikidetzan eta ez frontismoan oinarritutako gobernua lehenesten dugu». Ikusi egin behar.

Lehendakaria

Demagun, Lopezek uko egiten diola akordio konstituzionalista horri. Demagun nahiago duela EAJrekin akordiora iristea. Eta Ibarretxek? Onartuko luke hori? Hauteskunde gauean oso sintomatikoa izan zen Iñigo Urkulluren protagonismoa; alderdiaren presentzia. Bera izan zen lehena hitz egiten. Amaitu eta gero, denek alde egin zuen taula gainetik. TBri begira geundenok harri eta zur. Eta Ibarretxek? Ez du hitz egin behar? Berriro bueltatu ziren oholtzara. Eta berriro Urkulluk hartu zuen hitza; bigarrenez. Gerora, eta jarraitzaileen eskariz, hartu zuen hitza Juan Jose Ibarretxek. Protokoloa? Antolaketa txarra? Nor zen hautagaia? Nork hitz egin zuen alderdiaren beste ekitaldietan? EAJren garaipena Ibarretxeren garaipen pertsonala izan da. Onestasunaren irudia transmititzen jakin izan du. Gaztelaniazko debatea nabarmen garaitu zuen (ez ordea euskarazkoa). Hau ez da izan Urkulluren garaipena, baina bere presentzia inoiz baino nabarmenagoa izan da. Non zegoen Egibar?

Ezker abertzalea

Aralarrek emaitza oso onak lortu ditu: 62.000 boto eta lau eserleku. Ezker abertzale historikoaren botoak jaso ditu. Aintzane Ezenarro bozeramaile ona da. Berak irabazi zuen euskarazko debatea ETBn, inolako zalantzarik gabe. Aralarrek, dagoeneko, frogatu du ezker abertzalearen balizko birfundazioa, nahitaez, bere ardatzetik ere pasatu behar dela. Batasunak ez du hori inoiz onartu nahi izan. Bazterrean utzi du ahal izan duen guztietan. Balizko birfundazio horren beste ardatza, oraingoz nagusia, Batasuna da. D3Mk lortutako emaitza ere kontuan hartzekoa da. Ezin da ohiko parametroetan neurtu. 100.000 boto jaso izanak sekulako meritua du. Baldintza epikoetan lortu ditu. Baina epikak gero eta gutxiago erakartzen du. Zein urrun dagoen Kamerun. 1998: Euskal Herritarrok 244.000 boto Euskal Autonomia Erkideagoan.

Igandeko emaitzok beste premia bat utzi dute agerian: ETAren amaiera zenbat eta beranduago izan, orduan eta zailago ere balizko ezker abertzale zibil eta zabalaren birfundazioa abiatzeko aukera. EAk apustu garbia egin du. Burujabetzaren alde. Ibarretxeren efektuak porrota ekarri dio. 38.000 boto baino ez ditu lortu. D3M, Aralar eta EAren artean 200.000 boto dira, hirugarren indar politikoa. Baina… betikoan gaude, ohiko gurpil zoroari begira, ziklo armatua noiz amaituko den zain. Zain?

Bizkitartean, Biba Durango! Lopez lehendakari. Edo ez. Igandean ikusezina geratu zen ikusgai. Eta ikasgai

Txema Ramirez de la Piscina, EHUko irakaslea

Kainismo politikoa

Oraindik baten batzuek sinesten genuen (lañoak ginen gero!) ezen ETA, Ezker Abertzalearen zati handi baten ekimen-ahalmena loturik daukana, nora ezean ibili arren, nora ez politiko horrek mugak izango zituela.

Beste leku batzuetan dagoeneko gertatu da, bai, besteak beste, Palestinan eta Txetxenian: fundamentalismoa eta estremismoa, estatuek behar bezala bultzatu eta erabiliz gero, herriaren etsai handienak bihurtu dira, haren alde egin nahi izan badute ere.

Euskal Herrian, itxura guztien arabera, ekimen politikoa besteren eskuetan utzi zutenen kontrako bihurtu da dena. Ematen du, era berean, pertsona horiek, Ezker Abertzalearen barne-eztabaidan oso garrantzitsuak ziren garai batzuetan, logika politiko-militarretik etekina atera zutela, logika hori nagusi baitzen bertan. Orain beren estrategiaren biktima dira. Belaunaldi berriek, kainismo politikotik behar bezalako fundamentalismoa hartuta, murriztu egiten dute ahalmen handiena duten buruzagien ekimen politikoa. Logika politiko-militar horren azpian egoteari garai batean uko egin genionok eta logika hori agortuta dagoela ohartu direnek ondotxo dakigu ETAren borroka armatua lehenbailehen bukatu behar dela. Badakigu, orobat, gure herria independentziara eramango duen bidea politikoa baizik ezin daitekeela izan eta Ezker Abertzalea demokratizatu gabe indarrak batzerik ez dagoela. Gizarteak, instrumentalizazio guztien gainetik, amnistiaren aldarrikapena bere egiteaz batera, presoak kalera aterako dira. Ezker Abertzaleko “aztiei” hamaika elkarrizketa egiten zaizkie, eta elkarrizketa horietan asmo kitzikagarriak agertzen dituzte, marketina darien asmoak, baina politika errealaren aldetik batere edukirik ez dutenak; hala eta guztiz ere, dena argi dago.

Baina orain nola hausnarrarazi buruzagi politiko horiek, eremu politiko oso baten ekimen politiko eta psikologikoaren jabe direla badakiten horiek? Amildegia hortxe bertan dago. Gehiengoa abangoardiari gailentzeko gauza izango al da? Nekez. Irlandan ez bezala, egoera tamalgarri honetan estatuek ez dute barneko adostasuna bultzatu nahi, negoziazio aldi berri bat bideratze aldera. Itxaron nahiago dute, fruta heldua berez jauzi arte.

Bitartean, kalkulu politikoan egindako errakuntza izugarria agerian geratu ondoren, orain denbora irabazten saiatzen ari dira. Estatuen erantzun antidemokratikoaz babestu nahi dute beren burua. Beste mezurik ez dute. Eta gainerako abertzaleei errua botatzearekin osatzen dute.

EHNAMek aukerak izan ditu bere etorkizunaren norabidea eta gure Herriarenarena zuzentzeko. Baina batzuen buru-argitasuna berandu iritsi da; oso litekeena da, gainera, barruan dituzten arerio politikoekin epe laburreko helburu batean bat etortzea: batzuek zein besteek abstentzioa eskatuko dute Gasteizko Legebiltzarraren hauteskundeetarako. Biek ere nahi dute beren masa soziala trinko mantendu, herritar horiek gero eta gutxiago fidatzen baitira beren buruzagiekin; nahi dute, batez ere, desmobilizazio horrek ahalik eta eragin handiena izatea alderdi abertzale guztiengan.

Ezker Abertzaleko betiereko buruzagi bati aspaldi honetan argitaratu dioten artikulu bat (azkena) irakurtzea besterik ez dago ohartzeko oraindik autokritika egiteko batere asmorik ez dutela. Indarrak metatzeko aldarria egitea, gaur egun, zinismo politiko hutsa da. Gainera, estrategia hori ez da berria; Aukera Guztiak plataformak erabili zuen. Independentziaren aldekook batera eta ETA ez balego bezala jokatzea nahi izatea tranpa politiko-militarra hedatzea da. Gure herrian beste pertsona batzuek ere sufritzen dutela “argudiatuta” ETAren azken ekintzak ez arbuiatzea argudiorik ez izatearen adierazlea da. Hauteskunde aurreko giro honetan, batasunaren aldeko aldarria egitea baliabide higatua da. Hori dela eta, azken kartutxoa erreko dute berriro ere: herritarrak “aktibatzea”, beraiengana jota. Pertsona “ezagunekin” zerrendak apailatuko dituzte, eta legez kanpo geratu ondoren, ahalik eta jende gehiena desmobilizatuko dute, abstentzioaren bidez, argi dago. Zenbat eta okerrago, orduan eta hobeto. Askorentzat ondo ezaguna da abstentzio aktiboak gainerako alderdi politikoei ere eragiten diela Euskal Herrian. Nire iritziz, batzuentzat, hori da berez helburua, eta ez kalte kolaterala.
Bestalde, logika fundamentalista ez da ulertzen erraza. Aurrerantzean ere ez dute ezertxo ere eraiki nahi izango gaur egungo esparru juridiko-politikotik abiatuta. Etsaitzat joko dituzte, esparru hori gainditzeko, egunero esparru horretatik politikoki borroka egin beharra eta gure Herriaren bizi-baldintzak hobetzeko gizarte-politikak bultzatu beharra dagoela pentsatzen dutenak.

Funtsean, denbora irabaztea da gakoa, ekimen bat berbideratu nahirik, ekimen hori, zati batean, bere buruaren biktima bada ere. Gainerako alderdi politikoen porrota bilatu nahi da, katarsi kolektibo bat gerta dadin, bere porrota justifikatuko lukeena.

Horretarako, EA erabiltzeko batere zalantzarik ez dute izango , EA mespretxatzen badute ere, Aralar gorrotatzen duten neurri berean, bere konplexu politikoen adierazle nagusia izatearren. EAJ ahultzea da bidea, bai eta Aralarren ezein aurrerakada etetea ere, EAk bizirik irauteko behar duen “kanibalismoa” baliatuta. Helburu hori dute hurrengo hauteskundeetarako, politika arloan behin eta berriro gaitasunik ez dutela erakutsi duten buruzagi horiek.

“Guk uste bezala ez da gertatzen ari, guk uste genuena ez da gertatzen ari. Baina, nola arraio iritsi gara egoera honetara?”. Legez kanporatzea bidegabea izan arren, galdera horri erantzun egin behar diote. Bene-benetan nahi nuke hemen konponbidea, Txetxenian edo Palestinan ez bezala, gure Herriaren zapaltzaileek nahi dutena izango ez balitz, alegia fundamentalismoa eta kainismo politikoa izango ez balitz. Zapaltzaileen ekintzak odoltsuak izango dira, bai, eta demokraziaren ikuspegitik guztiz justifikaezinak ere bai, baina ez dute sekula justifikatuko aspaldi zuzenduta egon beharko zuen bide bat.

Alex Larragoiti
Aralarreko kidea

UNA ARGUMENTACIÓN PELIGROSA

“Un ejemplo es la falacia de la “continuidad” de Batasuna, usada por los jueces y convertida en evidencia universal por los medios españoles. Acaban de referirse a esto mismo voceros de la Fiscalía del estado, políticos y medios. “D3M defiende las mismas ideas de Batasuna”. Está muy claro, entonces, que son las ideas lo que se persigue, no a las organizaciones.”

Artículo completo en Berriak egunkaria

Daniel C.Bilbao

partidos políticos y unidad abertzale

Todas y todos sabemos que en lo económico los partidos de izquierda se han derechizado y en lo social los partidos de derechas han asumido postulados clásicos de la izquierda. Es realmente difícil encontrar diferencias de calado entre los distintos partidos políticos mayoritarios. Todos son liberales en lo económico (neoliberalismo capitalista) y democráticos (democracia representativa) en lo social. También sabemos que no es posible el equilibrio entre el liberalismo económico y la democracia social  y por lo tanto la democracia (democracia representativa, no verdadera democracia) está subyugada al sistema capitalista siendo sacrificada cuando las circunstancias lo aconsejan.

En Euskal Herria hay un elemento añadido de gran importancia en el aspecto identitario de los partidos políticos, la dicotomía nacionalista vasco versus nacionalista español.

Ser vasco/a o español/a es únicamente una cuestión de sentimientos, aquel y aquella que se siente vasco o vasca, pues lo es y aquel y aquella que se siente español o española, pues lo es. Hasta aquí no hay ningún conflicto, siendo cada uno y cada una lo que somos; a nadie le molesta lo que son otras y otros.

El conflicto se origina cuando no todos tienen la posibilidad de convertir su sentimiento nacionalista en una realidad, en un estado, en una forma de organización social libremente elegida.

En este aspecto, el identitario, no ha habido un acercamiento entre partidos políticos, todo lo contrario. De esta manera para los/as políticos/as (y sus medios de comunicación asociados) el “conflicto vasco” queda reducido a dos aspectos: por un lado el enfrentamiento entre nacionalismos vasco y español (y francés) y por otro lado el problema de la violencia de un sector del nacionalismo vasco contra el nacionalismo español (evidentemente no hay ningún problema con la violencia del estado español contra el nacionalismo vasco, excepto para quienes la sufrimos).

Pero para las personas que vivimos en Euskal Herria, el conflicto es mucho más complejo, el conflicto es la agresión neoliberal de las corporaciones capitalistas, el conflicto es la globalización como elemento destructor de las identidades locales, el conflicto es la imposición del pensamiento único desde los medios de fabricación de la información, el conflicto es la deshumanización de la sociedad y de las relaciones, el conflicto es la criminalización y represión de toda clase de oposición al sistema,… y también el conflicto es la imposición por la fuerza de límites al desarrollo social y político al nacionalismo vasco.

Sinceramente pienso que los partidos políticos son un obstáculo para la solución de los problemas, y aún más cuando el problema a solucionar es un problema serio, y me refiero tanto al sistema político de partidos como a los propios partidos políticos reales.

Y en el caso de la tan cacareada unidad de la izquierda abertzale: el obstáculo fundamental, también, son los partidos políticos. Los políticos y las políticas son incapaces de olvidarse de sus intereses particulares y sectoriales y pensar en el beneficio colectivo. No pueden, o no saben, trabajar honestamente por un objetivo común, tienen muchísimos intereses particulares que atender y fuertes presiones externas.

Nos dice Tasio Erkizia en el artículo “Crear un movimiento soberanista” publicado en gara del 24 de noviembre: “ se dan bases mínimas para crear un movimiento soberanista unitario, aunque para avanzar en ese camino son imprescindibles los compromisos personales“.

Quizás Tasio tenga razón y ahora sea el momento, pues intentémoslo, comprometámonos. Y como él dice en su artículo, vamos a ser valientes e imaginativos; pues claro que sí, busquemos fórmulas organizativas distintas a los partidos políticos, probemos a crear estructuras sociales democráticas, pero de democracia real, no la democracia representativa que tanto les gusta a los partidos políticos.

Rompamos con los partidos políticos, no somos electores y electoras, y mucho menos políticos o políticas. Somos vascas y vascos de izquierdas que queremos construir nuestra sociedad y para hacerlo debemos quitarnos el corsé, incómodo y rancio, que son los partidos políticos.

La izquierda vasca no debe ser un partido político o un conglomerado de partidos políticos, la izquierda vasca tendría que ser una organización social democrática, independiente, de izquierdas (en lo económico especialmente) y abertzale, entre otras muchas cosas (feminista, ecologista, internacionalista, antimilitarista,…).

Uski

OTRA VISIÓN DE NUESTRA REALIDAD

He leído con interés el trabajo de Txema Flores “La unidad de acción” y he de admitir que me ha provocado muchos comentarios, demasiados para recogerlos en una nota que pretende ser breve.

Su trabajo proyecta una sensación desencantada por la proverbial incapacidad de los vascos para entendernos entre nosotros; y una valoración subyacente de que eso se debe a deficiencias subjetivas. Puede que las haya, pero falta en este análisis un elemento fundamental y determinante: el papel que juegan unos Estados centralistas que nos abocan continuamente a un dilema de difícil resolución por su incompatibilidad: apostar por nuestra integración en dichos Estados o recuperar nuestra soberanía. Dicho dilema es tan viejo como el propio nacionalismo. La suya – o la nuestras- es una historia de desencuentros y también de intentos fallidos por encontrarnos. Léase la historia del PNV desde sus orígenes. Las fuertes tensiones que se generan en su seno tienen que ver siempre con las diferentes posturas que adoptan las partes en su relación con el Estado. Hágase la misma lectura de los años del postfranquismo y se encontrará una continuidad con la historia anterior. No voy a enumerar los incontables intentos frustrados de aproximación abertzale. Cada vez que un grupo reafirma honestamente su voluntad soberanista, tiene que desmarcarse de los vascos integracionistas o es descabalgado por ellos. Ese elemento no es de matiz. Cualquier apuesta de futuro por alcanzar la confluencia seguirá condenada al fracaso si ni hay en su base una decisión firme de recuperar nuestra soberanía. Se trata de una opción subjetiva pero que parte de un dato absolutamente objetivo: la existencia de unos Estados que no quiere reconocer nuestra soberanía.

El artículo de Txema sugiere otro eje en el que no voy a entrar: organización de masas, organización política; la función de cada una de ellas; sus respectivas dinámicas; su relación ¿complementaria? ¿incompatibles?

Parecido déficit encuentro en el juicio que formula respecto a la situación actual que el considera desastrosa: centra todo su análisis en la trayectoria de la izquierda abertzale a la que hace responsable de lo que el considera un desplome general. No dudo que en ella se han producido actitudes burocráticas y decisiones desacertadas pero su análisis, sorprendentemente, omite un dato sustancial: la permanente persecución del Estado. Este se vio forzado a aplicar estrategias contrainsurgentes contra la izquierda abertzale casi desde que ésta nace. No le bastó y hubo de incrementar la represión. Desde hace 25 años el Estado priorizó los ataques contra la base social de la izquierda como objetivo más vulnerable. El plan ZEN se vio reforzado con la implicación de los partidos locales autonomistas (era una de las estrategias del Plan) que comprometieron a la sociedad en la contrainsurgencia. La solidez de la izquierda neutralizó –perdiendo gente en el camino- tan brutal ataque. El Estado tuvo plena conciencia de que también aquella estrategia había fracasado: había mermado el respaldo social pero no había conseguido absorber ni desactivar a la izquierda. Por el contrario, ésta demostraba suficiente fuerza como para promover iniciativas de calado y convertirse en uno de los motores más potentes de cara a un futuro diferente. Al Estado ya no le servía la política de acoso a la base social. Puso en marcha otra estrategia represiva más violenta: el estado de excepción. Endureció reiteradamente el Código Penal, nueva legislación fascista, pactos contrainsurgentes que respaldasen la política de ilegalizaciones y apartheid. Aunque el artículo lo ignora, se trata de una escandalosa agresión imposible de ocultar y que escandaliza a muchos observadores, tanto estatales como internacionales.

El resultado de este ataque total esta a la vista: ilegalización de todas las estructuras políticas y buena parte de las sociales en las que estaba participando de forma activa y entusiasta la izquierda abertzale. El encarcelamiento de tantos dirigentes y militantes es la mejor constatación de que no se habían funcionarizado (me duele leer estas descalificaciones desde la calle y, al mismo tiempo, sus cartas desde la cárcel), de que el Estado no ha podido absorberlos y de que su proyecto político no estaba en desguace. Yo añadiría que, ni estaba, ni está. Aunque el mensaje oficial y oficialista reitera que la izquierda abertzale está terminada (es verdad que ha sido borrada del ámbito institucional), hay muchos datos en contrario. Mantener su presencia y dinámica en estas condiciones abismalmente antidemocráticas es, al menos para mí, una evidencia irrefutable de su vigor.

Comparto la tesis de Txema de que, de cara al futuro, deberemos agruparnos y acumular fuerzas. También, y como una da las más consistentes, la de la izquierda abertzale; pulida en la persecución y -pese a tantos ataques- sorprendentemente viva. Tampoco este aspecto es de matiz; cualquier intento de confluir y de avanzar tendrá que hacerse incorporando con respeto la aportación de nuestros patriotas, los de ayer y los de hoy.

Jesús Valencia