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Archive for gizarte eredua - modelo social

Estoy cabreado

Soy cliente de la Caja VITAL Kutxa de toda la vida. Por dos motivos: 1º porque supuestamente había un control público; y 2º porque parte de los beneficios se gastaban en “obra social”.

No tengo ningún aprecio por los dirigentes de la Caja: Rojo, Gerenabarrena,… creo que son nefastos gestores y que se deben a sus propios intereses partidistas. Pero existía la posibilidad de que, como consecuencia de un cambio político en las instituciones alavesas, hubiese un relevo en la Caja y un cambio de gestión.

También la “obra social” de la Caja me parece algo realmente vergonzante, y como ejemplo: “el Estadio”, club elitista donde la chusma (gitanos/as, emigrantes pobres, parados/as,…) tiene vetada su entrada.

Pese a todo esto no he querido cambiar a un banco privado: BBV, Santander, Caja Laboral,… porque soy un entusiasta de lo público, de lo de todas y todos, de lo compartido, de lo común.

Como decía: estoy cabreado, muy cabreado. Por muchas cosas, pero especialmente por la nueva Ley de Cajas.

Después de darle mucho dinero público (el nuestro) a los Bancos y Cajas (para evitar la quiebra ocasionada por ellos mismos), después de bajar el sueldo de los y las funcionarias (y que va a suponer una bajada de sueldo aún mayor a los y las trabajadoras por cuenta ajena en los próximos meses), después de la reforma laboral (que para los y las trabajadoras temporales significa un empeoramiento importante de nuestras condiciones de trabajo y de nuestro próximo despido y paro), después de todo esto (y mucho más): la Ley de Cajas. Como decía La Polla Records: “…Si más no nos pueden dar por culo…” en aquella mítica canción: nuestra alegre juventud.

Pues va a ser que sí, Evaristo, aún nos van a joder más, y dentro de poco nuestros queridos y queridas políticas nos prepararán la reforma del sistema de pensiones, entre otras muchas medidas pensadas especialmente para nosotros y nosotras.

Pero me voy a centrar en lo que hoy me tiene cabreado: la Ley de Cajas.

Los dos motivos por los que sigo hipotecado en una Caja y no en un Banco se desmoronan ante mis narices: 1º se abre la participación privada (hasta el 50% por el momento) en las Cajas. Dejan de ser entidades públicas, los bancos, las eléctricas, las petroleras,… las corporaciones multinacionales en definitiva se van a apoderar de las Cajas. Al menos el 50% de la “obra social” se reconvertirá en reparto de beneficios para los propietarios de las Cajas. Y el resto de los beneficios se invertirán en los que ellos quieran (clubs elitistas para su uso y disfrute); 2º las instituciones pierden peso en la gestión y en su control (se “profesionaliza”).

¿Y ahora qué?, evocando nuevamente a La Polla, ¿qué tenemos que hacer los que tenemos la nómina domiciliada en una Caja porque queríamos que los beneficios que genera nuestro dinero, y sobre todo nuestras deudas, sirva para algo más que enriquecer a los ricos?

Nos están jodiendo día a día, cada día mucho más, el capitalismo más salvaje y despiadado se está imponiendo con cada medida, con cada decreto, con cada ley.

¿Y qué podemos hacer? Lo que no debemos hacer es quedarnos con los brazos cruzados. Es tiempo de luchar, es hora de cambiar el modelo económico y social, es momento de revolución.

Uski

Mercaderes de la muerte made in Euskadi 2009

Si a la población vasca se le preguntara cuáles han sido las principales novedades relacionadas con los mercaderes de la muerte made in Euskadi (la industria militar) durante 2009, es muy probable que a la mayoría (incluso a la más concienciada) le costara citar una o dos noticias, aunque en el mundo haya, en la actualidad, más de 40 guerras o conflictos armados abiertos.

Cabe preguntarse qué mecanismos consiguen que olvidemos nuestra implicación directa y que seamos tan impermeables ante esta ignominia, porque durante 2009 ha habido novedades y noticias relacionadas con los mercaderes de la muerte made in Euskadi, algunas de las cuales se han publicado (otras tardaremos tiempo en conocerlas; cosas del secretismo en el que se intenta escudar la falta de escrúpulos). Hagamos un breve resumen de algunas de ellas, para refrescar nuestra memoria y revivir nuestras conciencias.

El año macabro de SENER

No sería exagerado denominar al 2009 como el año macabro de SENER. En mayo el Consejo de Ministros español aprobó 274,3 millones de euros para la adquisición de 770 misiles IRIS-T, programa en el que SENER fue seleccionada como socio industrial de la empresa alemana Dile BGT Defence, contratista principal del programa.

En junio, el Ejército del Aire español mostró en un vídeo el éxito de la operación llevada a cabo por SENER: la integración del misil Taurus KEPD 350 en el EF-18, un avión de combate del ejército. SENER, que también ha participado en la fabricación de este misil (en 2005 le fue adjudicado un concurso valorado en 57.395.000 euros para la adquisición de 43 unidades del mismo), hace posible que el Ejército del Aire cuente con una nueva herramienta de paz, ya que, gracias a su integración en el EF-18, el misil, después de ser lanzado, comienza un viaje autónomo, gracias al sistema de navegación que posee, que le conduce hacia su objetivo a 350 kilómetros de distancia. Cuando lo identifica, se eleva y cae en vertical sobre él. Tal y como relata la página web especializada infodefensa:

“Se le define como una bomba de precisión capaz de colarse por una ventana y de perforar un muro de cuatro metros de grosor. Sin duda, el arma más poderosa de las Fuerzas Armadas españolas. Y también la más cara”.

Poco antes de finalizar el año, el Gobierno español autorizó a Defensa a adquirir compromisos de gasto para financiar la producción del misil Meteor para el Ejército del Aire. El presupuesto dedicado a tan educativa partida (en pleno periodo de recorte de gastos sociales) es, ni más ni menos, que de 100 millones de euros. El programa Meteor es desarrollado por un conglomerado de empresas europeas. Por parte española se encuentra INMIZE Sistemas, que está participada por algunas de las principales empresas españolas de la industria militar: Indra Sistemas, EADS-CASA, Navantia y…, efectivamente, SENER. Según la propia empresa vasca, SENER será responsable del diseño y producción de una parte importante como es el sistema de actuación y control.

Toda esta intensa labor humanitaria desarrollada por la empresa vizcaína no podía quedar sin el merecido reconocimiento. Por ello, también en 2009:

“Andrés Sendagorta, Vicepresidente de SENER es condecorado por Juan Carlos I, a propuesta de la ministra Chacón, con la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco que se concede por méritos, trabajos, acciones, hechos o servicios distinguidos que se efectúen durante la prestación de las misiones o servicios que ordinaria o extraordinariamente sean encomendados a las Fuerzas Armadas o que estén relacionados con la Defensa Nacional.”

Las interrelaciones entre los mercaderes de la muerte

Con frecuencia insistimos en que, si bien consideramos a las plantillas que trabajan en estas fábricas colaboradoras de este macabro negocio, nos parece mucho más denunciable el papel que juegan tanto los empresarios e inversores que se benefician del mercadeo de la muerte como los gestores de las empresas o los políticos que les apoyan. Y también recalcamos la interrelación e intercambio de puestos y papeles que suele darse entre ellos. El 2009 no ha sido una excepción en lo que atañe a la industria militar vasca.

A primeros de año el entonces lehendakari Ibarretxe presidía el acto por el que se nombraba Mejor Empresario Vasco del Año a Iñaki López Gandásegui, presidente de Aernnova (grupo presente en los más importantes programas de aeronáutica militar, como el Avión de Combate Europeo, el Avión Europeo de Transporte militar o el helicóptero de ataque Tigre, así como en los del Carro de Combate Leopard y otros vehículos blindados de la OTAN y el Ejército español, entre otras cosas). Gandásegui es, así mismo, Vicepresidente de las patronales alavesa y vasca, y miembro del Patronato del Círculo de empresarios Vascos y de la Fundación Solidaridad Internacional –fuertemente ligada al partido socialista.

En febrero, el general donostiarra Carlos Villar Turrau, quien unos meses antes fuera el Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (y con anterioridad Director General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa) es contratado por la principal compañía española de armamento (General Dynamics Santa Bárbara Sistemas) como Vicepresidente de Estrategia de Negocio.

En mayo es Patxi López, el nuevo lehendakari, quien nombra Consejero de Industria, Comercio y Turismo del nuevo Gobierno vasco a Bernabé Unda, hasta entonces Director General de la principal empresa naval militar española, Navantia.

El Premio Star le es concedido a Tecnobit, perteneciente al grupo vasco Oesía (antigua IT Deusto) por su condición de proveedor excelente y preferido por una de las principales multinacionales de armamento, la estadounidense Lockheed Martin. Tecnobit, tiene entre sus muchos méritos militares, el de mantener una relación privilegiada con la empresa israelí Rafael, con quien en 2009 firmó un nuevo contrato para el suministro de 90 estaciones ametralladoras por control remoto para los RG-31 Mk5E, vehículos todoterreno blindados. Lo que no especifica la noticia es si esos blindados irán decorados con la ikurriña y la bandera palestina, dada la incuestionable solidaridad que el pueblo vasco muestra hacia el pueblo palestino.

Durante 2009, y con la presencia de Juan Carlos I, ha tenido lugar el primer vuelo del Avión Europeo de Transporte Militar A400M (un programa con un coste total calculado en 25.200 millones de euros). La mayoría de medios de difusión vascos señalaban, marcadamente, la participación de hasta 21 empresas de la tierra en dicho programa. Pues bien, las más importantes de ellas (Aernnova, Aciturri, Desarrollos Mecánicos de Precisión, ITP, Novalti, Sener y SK10), así mismo presentes en otros muchos programas de aeronáutica militar (cerca de la veintena, con especial protagonismo en el Avión de Combate Europeo) son las que, también en 2009, han participado activamente en el diseño del nuevo temario del Aula Aeronáutica de la Universidad del País Vasco para adaptarlo a la realidad sectorial.

¿Crisis? Según para qué

Para el gasto militar y los mercaderes de la muerte, parece que la crisis económica es una entelequia. Así, por ejemplo, el ya citado grupo vasco Oesía hizo público en 2009 que durante 2008 había aumentado sus beneficios respecto a 2007 en, nada más y nada menos que un 167%, alcanzando los 25,4 millones.

Algo parecido, aunque a menor escala, sucede con Hegan, el clúster vasco de aeronáutica al que pertenecen todas las empresas que ya hemos comentado. Declaró que durante 2008 había facturado un 10% más. Pero merece la pena pararse a ver los datos de dos de las más importantes empresas de ese clúster vasco, para ver cómo la crisis económica tiene caras muy diversas.

El grupo ITP reconocía que en 2008 había tenido unos beneficios de 46,7 millones (un 27% más que en 2007) y que sus ventas dirigidas al sector Defensa se habían incrementado en un 26%. El grupo Aerrnova, por su parte, reconocía una facturación de 490 millones, un 24% superior al año anterior. Pues a pesar de estos datos, Aernnova no tuvo ningún empacho en anunciar en febrero un ERE temporal de 99 días para los 301 empleados de su fábrica Hegal de Gasteiz (en noviembre ha solicitado otro de las mismas características). Algo parecido hizo ITP, quien presentó un ERE temporal que afectaba, por 12 meses, a 237 de los 247 empleados de su filial Precicast Bilbao. Hace falta tener mucha cara dura y muy poca vergüenza.

Pero, como a las instituciones (central, autonómica, foral) no parece faltarles dinero para gasto militar, han decidido seguir regalándoselo a las empresas vascas de armamento. Si tenemos en cuenta las cantidades regaladas y publicadas en diversos boletines durante 2009, sólo Aernnova, Sener y Sapa han recibido más de 4.600.000 de euros en subvenciones (dinero regalado) y más de 12 millones en préstamos o adelantos.

De ese dinero, más de un millón de euros son subvenciones del Gobierno Vasco que muestra con ello su respeto por la legalidad vigente, ya que la Ley 14/2007, aprobada con los votos de PSE y PP (es decir, los dos partidos que mantienen actualmente el Gobierno), en su artículo 3, párrafo 3, establece claramente que:

“En sus políticas de promoción y apoyo a las empresas, el Gobierno Vasco no colaborará de ninguna forma con aquellas personas físicas o jurídicas dedicadas a la producción, comercialización y financiación de armas”.

Especialmente significativo es el caso de Sapa, empresa sobre la que no se puede argumentar que el dinero a ella otorgado vaya a utilizarse en proyectos civiles ya que su producción es únicamente militar (principalmente carros de combate, cañones y obuses); de hecho, SAPA es una de las nueve empresas que han constituido la nueva asociación empresarial española del sector, TEDAE (Asociación Española de Tecnológicas de Defensa, Aeronáuticas y Espacio, que sustituye a AFARMADE). Pues bien, en 2009 se han publicado subvenciones de 600.459 euros y préstamos por valor de 4.568.938. Su vicepresidente Jokin Aperribay, podrá seguir disfrutando de los partidos del equipo de fútbol que preside, la Real Sociedad, más aún si tenemos en cuenta que a primeros de 2010 Defensa le ha adjudicado un contrato de 6,7 millones de euros para el mantenimiento de 30 cañones antiaéreos Oerlikon de 35/90 mm.

Concluyendo

Este breve resumen debería llevarnos a la conclusión de que los mercaderes de la muerte –y sus cómplices necesarios– están mucho más próximos y cercanos de lo que habitualmente pensamos. Sería bueno no olvidarlo para que así, cuando la próxima guerra o conflicto televisado excite nuestra sensibilidad antibélica y antiarmamentista, sepamos contra quiénes debemos centrar nuestras denuncias y a quiénes hay que reprochar, directa y personalmente, su participación en un negocio que precisa de esas guerras y conflictos para alimentarse.

O mejor aún: igual un día de estos dejamos de esperar a que se produzca esa sensibilización con mando a distancia y, directamente, nos organizamos para poner en marcha una campaña que tenga como objetivo acabar con una de las mayores lacras que padecemos como pueblo: la industria militar de Euskal Herria y sus mercaderes de la muerte.

Estitxu Martínez de Guevara, en nombre del Colectivo Gasteizkoa

turismo penitenciario

La prensa del movimiento, véase El País, ha comenzado el año acuñando un nuevo término inspirado en las cloacas del antidemocrático Estado: el turismo penitenciario.

Este nuevo término aparece en el primer número del año nuevo, siendo el anticipo de una nueva (continuada) ofensiva española; ésta vez contra los familiares de presos/as. No se contentan con torturar, matar, dispersar, prohibir y golpear. También tienen que encarcelar a los familiares, a los que hacen 1000 kilómetros para poder ver a sus seres queridos, a los que mueren en accidentes en las carreteras de su España.

Es una gran indecencia definir todas esas situaciones como turismo. Ello deja clara la catadura moral de la persona que utiliza el término. No son personas, no son socialistas. Son escoria.

Qué más se puede esperar de un país como España, de unos gobernantes descendientes directos de importantes falangistas del régimen de Franco!

Sufrimos y sufriremos pero en nuestras manos está el dar la vuelta a ésta situación, unidos. Para cuando España se quiera dar cuenta nos habremos ido, y, seguramente, con nosotros Cataluya. Será el fin de España. No hay tanques que puedan detener la voluntad de un pueblo unido. Es hora de aprender la lección.

Yo he abortado

Que no se entiendan estas líneas como un intento de frivolizar sobre el tema sino como una aportación que pretende desdramatizarlo, que creo que es lo que necesita.

Abortar o Interrumpir Voluntariamente el Embarazo (IVE) es algo que demasiado habitualmente se pinta con colores oscuros y no siempre es así, y no tiene porqué ser siempre así. En mi caso por lo menos no fue así. Para mi fueron días felices y ahora, bastantes años después, así los recuerdo.

Creo que nunca he sentido la agradable sensación que produce el usar del derecho a decidir de una forma tan intensa como la sentí en aquellos días de mi juventud. Diría que fue la primera vez que de verdad saboreé lo que supone la independencia económica que me permitió llevar adelante mi decisión y, añadiría que, en ningún momento, me sentí culpable ni victima de nada, a pesar de que en aquel momento estaba penado por la ley. Supongo que, en gran medida, debido a la ausencia de culpabilidad desde el punto de vista físico no fue más doloroso que una regla molesta. Me alegro de no haber delegado mi decisión en nadie y eso es algo de lo que me siento orgullosa.

Ya sé que no es siempre así, pero si expongo mi caso es porque no es un caso aislado. Como yo muchas mujeres que han estado en la disyuntiva de abortar o no, han abortado con libertad y con la responsabilidad que lleva asociada; con garantías sanitarias (eso sí, pagando) y sin tener ningún sentimiento de culpabilidad debido a motivos religiosos, éticos o penales. Lo realmente lamentable es que a estas alturas de la vida la posibilidad de interrumpir voluntariamente el embarazo de forma libre dentro de unos plazos sea un delito contemplado en el código penal y que su práctica siga siendo sistemáticamente relegada a la sanidad privada.

Independientemente de las circunstancias en las que se haya producido el embarazo, si no hay más que una posibilidad, no hay elección, no hay opción, no hay libertad, no hay más que frustración. Traumático tiene que ser verse obligada a asumir para toda la vida una maternidad que en ningún momento estaba planteada en la relación sexual que ha dado origen a la fecundación del ovulo femenino; lo que, dicho sea de paso, tampoco es algo tan extraordinario en la larga vida reproductiva de una mujer que hasta hace muy poco era el único miembro de la pareja sobre el que recaía la responsabilidad de tomar medidas anticonceptivas. Igual de traumático tiene que ser verse obligada por las circunstancias de la vida a abortar el desarrollo de un embrión que se desea gestar.

No hay libertad sin elección, esto es lo que nos humaniza. Parece ser que una vez más es la condición humana lo que algunos pretenden escamotear a las mujeres. Aquellos que han bramado y siguen bramando en contra de reconocer el derecho de una de las opciones, la de abortar, no creo que aporten nada al proceso de humanización, quizás lo divinicen pero humanizar lo que se dice humanizar no humanizan nada. Aquellos que defendemos este tipo de derechos civiles que tienen que ver con la vida y la muerte, como son el aborto o la eutanasia, no obligamos a nadie. Defendemos el derecho a decidir con libertad sea cual sea la opción que se tome, sin verse obligado por las circunstancias. Respetamos profundamente a aquellas personas que por las razones “ideológicas” que sean nunca tomarían determinadas decisiones. Me parece muy bien y muy loable que no lo hagan, lo que no es admisible es que su ideología sea un obstáculo a mi libertad. Pienso además que, como en el caso del divorcio, lo que da sentido a su decisión es precisamente que pudiendo hacerlo no lo hacen por coherencia con su ideología.

Más allá de esto, el revuelo y la polémica que está generando actualmente el anteproyecto de ley sobre salud sexual y reproductiva puesto en circulación por el Gobierno de Madrid no dejan de ser campañas orquestadas por los sectores sociales de ideología más integrista para sacar a pasear viejos fantasmas, crear miedo, recelo y confusión en la sociedad. Algunos, como el Cardenal Cañizares y la Institución a la que representa, se retratan con sus propias palabras. No merecen mayor comentario, si es caso diría que las últimas declaraciones de este señor a mi me han sonado a apología de la pederastia.

No entiendo el revuelo ante este anteproyecto de ley que no hace sino equipararnos a países de referencia para nosotros como Francia, Alemania, Italia o Gran Bretaña; anteproyecto que, recogiendo las orientaciones aprobadas por la Comisión de Igualdad del Congreso de Madrid con el apoyo del PSOE, BNG, ERC, IU-ICV y NABAI, propone sacar la Interrupción Voluntaria del Embarazo del Código Penal y establecer, en el marco de los derechos civiles que conciernen la salud sexual y reproductiva, una Ley de plazos en los que se podrá abortar sin alegar causa alguna dentro de la cobertura de la Seguridad Social. No puede ser de otra manera, y así se ha instado desde la Juntas Generales de Álava con el apoyo del PSE, ANV, EA, ARALAR y EB.

Y no puede ser de otra manera incluso en los aspectos más polémicos de este anteproyecto, como la edad mínima para acceder a esta prestación de forma libre. En este caso tampoco se obliga a ninguna chica a no contárselo a sus padres o a no seguir sus recomendaciones.

Comprendo la preocupación de los padres, no por la ley sino por la posibilidad de que una hija suya se embarace a los 16 años. A ellos les diría que con los hijos, a parte de educarlos desde la infancia, con amor, en la responsabilidad que implica la libertad, poco más van a poder hacer una vez que llegan a adolescentes; no hay ninguna ley que pueda remediar el fracaso que para unos padres pueda suponer el que una hija adolescente se quede embaraza, no quiera ponerles al tanto de la cuestión o no quiera seguir su consejo. A la Iglesia, que establece en su Código Canónico en los 14 años la edad mínima para contraer matrimonio para las mujeres (16 años para los varones), y a pesar de las matizaciones que ha ido introduciendo de hecho para adecuarse a las leyes civiles, me ahorro darles recomendaciones. Y, finalmente, al Gobierno de Madrid le pediría celeridad y valentía en la tramitación de los diferentes pasos que este anteproyecto tiene que cumplir antes de ser presentado en el Congreso como Proyecto de Ley Organica.

Mapi, Doctora en Ciencias de la Educación, Aralarkide

españoles, cada día os desprecio más

Un trabajador emigrante, sin contrato, que trabaja 12 horas diarias y cobra 700 € al mes, pierde un brazo en un accidente laboral y su jefe lo abandona cerca de un hospital y tira el brazo a la basura. (A este trabajador su situación laboral no le parecía extraña, en la empresa los demás currelas están igual y la mayoría de sus amigos/as y conocidos/as también).

El equipo de futbol real madrid, se gasta 94 MILLONES de €s (15 MIL MILLONES de pesetas) para contratar a un chaval de 24 años, y además le ponen un sueldo de 10 MILLONES de €s anuales (más de 800.000 € mensuales, más de 130 MILLONES de pesetas al mes).

Es evidente que estos dos hechos no son inconexos, de hecho no se pueden dar el uno sin el otro, para despilfarrar el dinero con uno, hay que explotar a 10.000.

Una sociedad que no se escandaliza ante esto es una sociedad despreciable.

En España hay personas, una minoría, que están no sólo escandalizadas, además están muy avergonzadas de su modelo social, de su sociedad.

Pero la mayoría de los españoles y las españolas ven con normalidad que un empresario explote a los trabajadores y trabajadoras; y a la vez se sienten orgullosos/as de sus equipos de futbol. Esa es la sociedad española que desprecio cada día más.

En cambio a vosotras y vosotros, españolas y españoles, trabajadoras y trabajadores que lucháis cada día por cambiar esa sociedad racista, sexista, capitalista, imperialista, militarista,… rancia y chulesca… a vosotros y vosotras, cada día os admiro más.

Y las cosas no son diferentes en Euskal Herria, nuestro modelo social es el mismo que el español. Nuestra sociedad, la vasca, también es racista, sexista, capitalista, imperialista, militarista,…

Nosotras y nosotros también tenemos que trabajar día a día por el cambio social, es una necesidad imperiosa, codo con codo con los españoles y las españolas, catalanes y catalanas, franceses y francesas, bretones y bretonas… cada cual trabajando en su pueblo y siendo solidario/a con los revolucionarios y las revolucionarias de los demás pueblos.

Uski

Sindicatos e Industria militar: El bochornoso caso de HEGAL

En Gasteizkoak desde hace años nos marcamos, como una de nuestras principales tareas, el denunciar y señalar públicamente a los mercaderes de la muerte made in Euskadi, esto es, las empresas, inversores, instituciones, entidades financieras… que con una absoluta falta de escrúpulos hacen negocio de las guerras mediante su contribución a la producción militar vasca.

En nuestros análisis siempre hemos establecido grados de implicación diferentes entre las distintas partes involucradas en el mercadeo de la muerte, y las organizaciones sindicales presentes en las empresas con producción militar no han sido, ni mucho menos, especial objeto de nuestras denuncias. Y cuando hemos cuestionado algunos de sus planteamientos o contradicciones, ha sido desde una actitud de diálogo que posibilitara encontrar caminos para, conjuntamente, luchar por acabar con el siniestro complejo militar industrial.

Valgan estos párrafos introductorios como contexto previo en el que enmarcar las próximas líneas, esta vez sí, centradas en una crítica muy concreta a las organizaciones sindicales presentes en el Comité de Empresa de HEGAL (ELA, CGT, CCOO…) por la cuestión que pasamos a analizar.

HEGAL es una empresa perteneciente al Grupo AERNNOVA, uno de los principales productores de la industria militar vasca, con especial relevancia en la aeronáutica militar (participa, entre otros muchos, en los más importantes programas europeos como el Avión de Combate Eurofighter, el Avión Europeo de Transporte Militar A400M, o el Helicóptero de Ataque Tigre). Esta producción militar la compagina con otros programas de aeronáutica civil.

Pues bien, el pasado 25 de febrero la empresa comunicó al Comité de HEGAL su intención de tramitar un ERE. En respuesta a ello el Comité presentó al Gobierno Vasco días después un Informe de Oposición al ERE. Todo parece lógico y normal… hasta que analizamos el contenido de este documento.

Así, nos encontramos con la sorpresa de que la base fundamental del informe es una reproducción literal del análisis que sobre el Grupo AERNNOVA hemos elaborado en Gasteizkoak e incluido en nuestro reciente libro Mercaderes de la muerte madi in Euskadi. La industria militar en Euskal Herria.

Pero nuestra sorpresa inicial deja paso a la indignación más rotunda, no ya cuando observamos que no se cita en momento alguno la fuente de esos datos (lo que habría sido una buena forma de que el Comité recriminara a la empresa su condición de mercader de la muerte), sino cuando contemplamos que nuestras informaciones sobre la implicación de AERNNOVA en la producción militar son utilizadas de forma torticera y ruin por el Comité, argumentando con ellas que la empresa sí que tiene carga de trabajo, y que por lo tanto el ERE es injustificado, ya que la plantilla podría centrarse en la amplia producción militar que señalamos.

¿Cómo entender la indignidad y falta de escrúpulos de esta representación sindical que lejos de cuestionar la producción militar de la empresa la reivindica como garantía para su continuidad? Pues, probablemente, con otro párrafo del mismo libro utilizado para su informe en el que afirmamos:

La reivindicación de las organizaciones sindicales con respecto a la industria militar se centra en las mejoras salariales, la oposición a los despidos y el rechazo a la deslocalización de la producción de las empresas. Es decir, la misma política que preside la acción sindical actual en cualquier sector, lo que ocurre es que parecen olvidar que la defensa del sector industrial militar tiene una relación directa con la defensa de las guerras como forma de resolución de conflictos, y de las muertes indiscriminadas que conllevan (…) parece que la solidaridad sea un valor olvidado en las actuales organizaciones sindicales, que anteponen a esa solidaridad con los pueblos que padecen las guerras la continuidad de los puestos de trabajo de quienes trabajan en la industria militar –y, claro, sus votos–.

De forma consciente, hemos esperado a publicar estas líneas a que se dictaminara sobre el ERE presentado. Pero ahora queremos de forma pública exigir explicaciones o rectificaciones tanto al Comité de HEGAL como a las centrales sindicales en él presentes. Creemos que en la labor sindical no todo vale, ni podemos comprender la congruencia entre esa defensa de la producción militar y el rechazo del militarismo y las guerras, tarea esta última en la que en no pocas ocasiones nos hemos encontrado con las organizaciones sindicales aludidas. ¿Se está dispuesto a luchar contra el modelo económico y social y movilizarse contra las crisis por él generadas y no se está dispuesto a poner en cuestión nuestra implicación en el desarrollo de la maquinaria militar que con su amenaza lo sustenta?

Abiertos quedan la interpelación y el debate públicos, y sobre la mesa nuestra disposición al diálogo y al planteamiento de posibles alternativas que, a nuestro entender, haberlas haylas, pero precisan de voluntad y determinación para aplicarlas.

Estitxu Martínez de Guevara, en nombre del Colectivo Gasteizkoak

Eduardo Galeano y su visión del mundo actual

Zer nahi du Muskizek?

((berria egunkarian argitaratuta, 2009-03-27 (Erredakzioan itzulia)))

Zentzurik ba al du Muskizko bizilagunei galdetzea koke plantarik nahi duten? Horixe galdetu nahi baitie Meatzaldea Bizirik elkartekoek.

Sortu den modua du bereizgarri nabarmen eskari horrek. Herritarrek eskatu dute kontsulta egitea, legezkotasunak dakarzkien bideak baliatuta. Ordezkaritza alorraz harago doan eskaria da, eta alderdien arteko borroketatik at dagoena. Kalean sortua da, eta kaleko jendeak helarazi du instituziora, sinaduraz sinadura; eta, han, errefusatu egin dute udal boterea beren esku duten agintari gehienek.

Meatzaldea Bizirik taldeak ez du koke plantarik nahi. Muskizek ingurumen eta osasun zama handia hartua du bere gain, Petronor dela eta; eta Muskizko bizilagunetako askok ez dute nahi hura areagotzerik. Haien ezezkoak, baina, ez du solaskiderik aurkitu.

Antza denez, datu asko dago frogatzen duena ekoizpen jarduera horrek osasunari ondorio kaltegarriak eragiten dizkiola. Horrexegatik, hain zuzen ere, plantaren kontrakoek ardura baliatu nahi dute irizpide gisa, luze gabe eta atsekabealdiaren atarian-edo ezarri bide nahiko lituzketen bestelako irizpideen gainetik. Halakoa izanik egoera, elkartekoek proposatu dute informazioa ematea aurrez aurre dauden jarreren inguruan, eta eztabaida bitartez alderatzea. Eskura duten informazioari jarraiki, nolanahi ere, aldagaitza da haien jarrera: ezetz diote koke plantari.

Instituzioen iragazki guztiak pasatzen ari da Petronorren proiektua. Esan liteke lurralde ugaritako instituzioen babesa bereganatu duela: tokian tokikoena nahiz tokikoez gainetikoena. Bateko eta besteko ordezkariek hartua omen dute erabakia, horretarako zilegitasuna baitute. Ordezkari politiko gehienen artean halako oniritzia duen proiektu bat izanik, ba ote dago inolako arrazoirik hari buruzko iritzia galdetu nahi izateko Muskizko herritarrei? Muskizko herritarrek ba al dute inolako zilegitasunik dagozkien agintariek erdietsitako proiektu bat errefusatzeko?

Lehen-lehenik, kontuan izan dezagun koke plantaren inguruko proiektua ez dela edozein proiektu; aitzitik, eragin handiko proiektua da, eta, horrez gainera, tokiko bizilagunei ingurumen eta osasun zama inoiz baino larriagoak jasanaraziko dizkiena. Auzokoen artean batik bat kontrako jarrera sorrarazi du proiektu horrek -politikari dagokionez, oposizio transbertsala-, gehiengo politikoari kontrajarria zeharo, ez baita batere sentibera tokikoen iritziarekiko. Alde horretatik, kontrajarrita daude instituzioen zilegitasuna eta herritarren adierazpen argiaren zilegitasuna, herritarrak izaki subiranotasunaren azken subjektuak. Ez da lehengo aldia instituzioen zilegitasuna eta haiek ordezkatzen dituzten herritarren borondatea kontrajartzen direna. Eta ez da azkeneko aldia izango. Gizarte eredua dago jokoan, hein batean, baina batik bat demokrazia eredua. Instituzioak eta herritarrak kontrajarri izanari, berriz, irtenbide bakarra eman dakioke: subiranotasunaren azken hartzailearen adierazpena sustatzea, alegia, herri kontsulta. Tokiko herritarren iritzia jakitearen alde dagoen elkarte aurkariaren helburua, beraz, demokrazian oinarriturikoa da.

Zilegi al da proiektu baimendu bat errefusatzea? Zilegi al da ezartzea proiektu bat, zuzenean erasaten dien biztanleen gogoz kontrara, erabakiak hartzen dituztenen borondatean eragiteko gaitasun pribilegiatua izate hutsagatik? Interes ekonomikoen inperioaren mendeko izatea edo ez izatea, hori da kontua. Zilegitasuna kentzea giza eskubideekiko begirunetsua izan den borondateari, askatasunean eta berdintasunean adierazitako horri, eliteen tirania ezarri nahi izatearen parekoa da. Hori garrantzizkoa da. Botere ekonomikoak bete-betean erabiliko dira haien pribilegioak aldezteko. Badituzte horretarako baliabideak. Eredu kontrajarriak ditugu aurrez aurre, guztien interesa definitzeko orduan: batetik, guztien interesa azkenean instituzioek definitzen dutela uste duen eredua; eta, bestetik, interes orotariko hori behin-behinekoz eta modu iraunkorrean definiturikoa dela uste duen eredua, askotariko deliberamendu demokratiko baten ondorio dela uste duena.

Baldin eta inolako zentzurik badu orotariko interes hori eratzea taldean, eta behin-behinekotasunik behin-behinekoenean, orduan baloratu ahal izango dugu halako erabakiei dagozkien ondorioen benetako zama. Horretarako, biztanleen zerbitzura jarri beharko dugu ekonomia, eta ez biztanleak ekonomiaren zerbitzura, orain gertatzen den moduan. Koke planta gizartean beharrezkoa izango balitz ere, eta hori behin-behinean baino ezingo dugu erabaki ezagutza eta jakintza guztiak parez pare kontrajarri eta gero, erabaki horren zamak -eta eragozpenak- elkarren artean banatu beharko genituzke; eta, antza denez, Muskizek ordaindua du bidesaria. Guztiok onartzeko prest gauden eredu ekonomiko-soziala denon artean definitu artean, bada, Muskizko bizilagunek erabaki dezatela. Aldiz, proiektua aurrera eraman ezean itxi egingo dela esatea, «hartzaren besarkada» ematea bezala da, eta demokraziaren kontrako irizpideetan oinarritzea, ez baititu kontuan hartzen erabakiak berekin dakartzan alderdi guztiak: gizartean eratutako interes orotarikoa eta zamen banaketa. Ez du denak balio.

Azkenik, eta XVIII. mendeko pentsalari bat parafraseatuz, hauxe proposatuko nuke etorkizunerako: lege unibertsal bihurtu nahiko genukeen joko arau baten arabera jardutea, alegia, ez opatzea besteri inork bere buruari opatuko ez liokeenik.

Epi Zurimendi, EHUko Parte Hartuz elkarteko kidea

¿Qué quiere Muskiz?

((publicado en gara el 27 de marzo de 2009))

No es la primera vez que la legitimidad institucional choca con la voluntad de la ciudadanía que representa. Tampoco será la última. Lo que está en juego es, en parte, el modelo social pero, sobre todo, el modelo democrático

Tiene sentido consultar a los y las vecinas de Muskiz si quieren o no la planta de coke? Eso es lo que pretende la Asociación Meatzaldea Bizirik. Se trata de una demanda de consulta que ha surgido desde la ciudadanía, aprovechando las oportunidades que abre la legalidad. Es una petición que va más allá del ámbito de la representación y que no se enmarca en las luchas partidarias. Se ha organizado en la calle y desde la calle ha llegado a la institución, firma a firma, donde ha sido rechazada por la mayoría de quienes ostentan el poder municipal.

Meatzaldea Bizirik no quiere la planta de coke. Muskiz ya ha asumido demasiadas cargas medioambientales y sanitarias generadas por Petronor, y muchos de sus vecinos no quieren incrementarlas. Sin embargo, su negativa no ha encontrado interlocución.

Son numerosos los datos que relacionan esta actividad productiva con impactos negativos sobre la salud. Por eso, quienes se oponen a la planta piden que prevalezca el principio de precaución sobre otros criterios cortoplacistas que, por otro lado, pudieran tornarse en la antesala de la lamentación. Su propuesta pasa por la información, el debate y el contraste de los planteamientos confrontados, aunque, a tenor de la información de que disponen, su posición sea inequívoca: no a la planta de coke.

El proyecto de Petronor está pasando todos los filtros institucionales. Cuenta con el apoyo de las instituciones locales y supralocales. Dicen que los y las representantes ya han decidido, que tienen la legitimidad para ello. ¿Existen razones para preguntar a la ciudadanía de Muskiz tratándose de un proyecto que cuenta con tan amplios beneplácitos entre los representantes políticos? ¿Con qué legitimidad puede la ciudadanía de Muskiz rechazar un proyecto que logra las autorizaciones pertinentes?

En primer lugar, hemos de reparar en que se trata de un proyecto de alto impacto que refuerza las cargas ambientales y sanitarias que soporta la población local. Que ha generado una importante oposición vecinal -oposición políticamente transversal- confrontada con mayorías políticas insensibles a la opinión local. En este sentido, la legitimidad institucional choca con la expresión clara de la legitimidad ciudadana, sujeto último de la soberanía. No es la primera vez que la legitimidad institucional choca con la voluntad de la ciudadanía que representa. Tampoco será la última. Lo que está en juego es, en parte, el modelo social pero, sobre todo, el modelo democrático. La confrontación de la institución con la ciudadanía sólo tiene un modo de resolverse satisfactoriamente: promoviendo la expresión del depositario de la soberanía, esto es, su consulta. Por lo tanto, la pretensión de la asociación opositora favorable a conocer la opinión de la ciudadanía local tiene un fundamento básicamente democrático.

¿Es legítimo el rechazo a un proyecto autorizado? ¿Es legítimo imponer un proyecto, no deseado por la población afectada, por el mero hecho de disponer de una capacidad privilegiada para impactar en la voluntad de quienes toman las decisiones? Se trata de la subordinación o no al imperio de los intereses económicos. Negar la legitimidad a una voluntad respetuosa con los derechos humanos, libre e igualitariamente expresada, equivale a imponer la tiranía de las elites. Esto es trascendental.

Los poderes económicos se emplearán a fondo en la defensa de sus privilegios. Tienen recursos para ello. Asistimos a la contraposición de modelos en la definición del interés general: aquel basado en el criterio de que el interés general lo definen las instituciones, frente al modelo basado en el principio de que dicho interés común se construye de un modo provisional y sostenible, en la deliberación plural y democrática.

Sólo si tiene sentido la construcción colectiva del interés general, en su más absoluta provisionalidad, podremos valorar las cargas que serán consecuencia de las decisiones. Para ello habremos de poner la economía al servicio de la población y no a ésta al servicio de la primera, tal y como ahora sucede. Aun en el caso de que la planta de coke fuera socialmente necesaria, lo que sólo podremos decidir, provisionalmente, a partir de la confrontación igualitaria de todos los conocimientos y saberes, las cargas de esta decisión -los perjuicios- deberían ser repartidos; y, según parece, Muskiz ya ha pagado su peaje. Mientras llega el momento en que, entre todos, podamos definir el modelo económico social que estamos dispuestos a aceptar, que los vecinos y vecinas de Muskiz decidan. Por el contrario, decir que si el proyecto no se hace, se cierra, es un ejemplo del abrazo del oso, de la tiranía de los poderes económicos, y se basa en principios contrarios a la democracia, porque no contempla todas las dimensiones de la decisión: el interés general social- mente construido y el reparto de las cargas. No todo vale.

Parafraseando a un pensador del siglo XVIII, concluiría proponiendo a futuro que obremos de acuerdo con la máxima según la cual podamos desear que se convierta en ley universal o, lo que es lo mismo, no desees para los demás lo que no quieras para ti.

Epi Zurimendia, miembro de Parte Hartuz-UPV

Y IV) El movimiento vasco por la autodeterminación

Tratando de responder a alguna de las preguntas planteadas en torno a la cuestión de los movimientos sociales y la cuestión del poder en Euskal Herria, diré que, en mi modesta opinión, hoy, que tanto se habla del “polo soberanista”, es deseable la irrupción de un movimiento sociopolítico por la soberanía en Euskal Herria. Esta es la idea central que sostengo, en el horizonte de que este movimiento vasco nos ayude a superar el bloqueo político interno en que, según mi percepción, nos encontramos. Uno de nuestros enemigos es el sectarismo.

El nuevo escenario organizativo que propongo no lo imagino como una coalición de partidos políticos para la autodeterminación, siendo legítimo, pero tampoco contra éstos. Esta elección tiene sus razones. La opción por una coalición de partidos para la autodeterminación significaría gestar los acuerdos a partir de los núcleos dirigentes de aquellos partidos políticos que manifestaran su voluntad de encuentro. Repetiríamos, por lo tanto, el modelo de “arriba-abajo” de algún modo ya ensayado, fuera de las claves electorales, para movilizar a la ciudadanía vasca con la Declaración de Lizarra-Garazi.

El inconveniente de esta opción radica en que la ciudadanía encarna un protagonismo secundario, deudor de la capacidad de cerrar acuerdos a partir de las dirigencias; instrumentalidad que inhabilita a la ciudadanía para intervenir de un modo realmente influyente en el proceso.

Algunas voces ya han hecho pública su preferencia por el movimiento sociopolítico. Además tenemos las tradiciones movimentistas en las alforjas de nuestras experiencias. También mi preferencia es coincidente con la idea del movimiento autodeterminista. Su desarrollo bien podría facilitar el desplazamiento de todos los esfuerzos a la defensa sociopolítica del derecho a la autodeterminación. Además, si fuéramos capaces de vertebrar socialmente un proyecto de esta naturaleza, estaríamos más cerca de impactar, lejos de los frenos partidistas, sobre la arena electoral.

¿Qué características pediría a un movimiento de esta naturaleza?

  1. No debería nacer confrontado a los partidos políticos comprometidos con el mensaje soberanista; al contrario, los necesita para crecer.
  2. Debería fundamentarse en la horizontalidad y el modelo “abajo-arriba”. Significaría el compromiso con hacer las cosas de un modo distinto a como nos tienen acostumbrados la mayoría de los partidos políticos de gobierno.
  3. Debería fundamentarse en la búsqueda de un corpus programático cohesionador y en la creación de los consensos primordiales a partir del debate plural, de los principios democráticos y los derechos humanos.
  4. Y, finalmente, comprometido en impedir la instrumentalización política mediante una praxis autónoma, creativa y transparente. Aunque no sea más que en el campo de los procedimientos, representaría una muestra de que las cosas pueden y deben hacerse de un modo distinto; además significaría alinearse con quienes propugnan cambiar la sociedad –sin aspiraciones de poder- desde abajo y en la cotidianeidad, sin necesidad de esperar a ser una opción de gobierno.

Sólo me queda recordar una distinción semántica realizada por Chávez: decía que no es lo mismo tener el poder que tener el gobierno. Siguiendo esta distinción creo que es deseable aspirar al gobierno para confrontarse al poder y, así, cobre sentido este modelo político-social como complemento para poner el gobierno al servicio del cambio y la ciudadanía.

Epi