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Archive for elkartasuna - solidaridad

ARALAR

Hace ya unos años una buena amiga me lanzó una aseveración que me dejó más que perplejo: absolutamente incrédulo. Me dijo que la recién nacida organización Aralar había sido creada por el PNV. No la creí. Yo consideraba que, dadas las circunstancias que atravesaba en aquel tiempo la izquierda abertzale, había gente que se había cansado de obedecer órdenes y había decidido seguir su propio camino.

Desgraciadamente el tiempo está dando la razón a mi amiga. Es posible que fuésemos unos ilusos los que pensábamos que, dadas las nuevas circunstancias, se podría contar con ellos para avanzar en la unidad independentista de izquierdas. No queríamos creernos que se habían convertido en otro Euskadiko Ezkerra, no comprometidos con otra cosa que no fuesen sus bolsillos y sus poltronas, haciendo de quintacolumnistas al servicio del autonomismo más servil.

Es una pena, pero el proceso debe seguir adelante. La nueva estrategia es sumar pero hay cierta gente que no se puede sumar, gente que sólo busca su beneficio personal, que incluso se ha llevado dinero de empresas populares y hoy son algunos de los que dirigen Aralar. Es gente que sabía que en una situación de no violencia y aglutinamiento de fuerzas sus trapicheos no iban a ser consentidos, que no se iban a permitir viajes al extranjero dejando el camino libre a la derecha facciosa en el Parlamento.

La dirigencia de Aralar ha dejado bien claro cual es su sitio: junto al PNV, el PSOE y el Ministerio del Interior. Las máscaras han caído. Eso también es bueno: por fin sabemos quienes estamos y hacia donde vamos. Además, sumaremos. De eso tienen miedo el PNV y PSOE.

Esta ola es imparable, tiene que serlo.

Una última consideración: para las próximas elecciones hay que demostrar la fuerza que existe en éste pueblo. Es igual bajo qué siglas. Es lo de menos, legalizados o ilegalizados. Demostremos quienes y cuantos somos, pero sin gestos estériles, como en elecciones pasadas. Vamos a salir a votar todos y todas. Ya veremos a quien, pero todos juntos.

Txema

Mercaderes de la muerte made in Euskadi 2009

Si a la población vasca se le preguntara cuáles han sido las principales novedades relacionadas con los mercaderes de la muerte made in Euskadi (la industria militar) durante 2009, es muy probable que a la mayoría (incluso a la más concienciada) le costara citar una o dos noticias, aunque en el mundo haya, en la actualidad, más de 40 guerras o conflictos armados abiertos.

Cabe preguntarse qué mecanismos consiguen que olvidemos nuestra implicación directa y que seamos tan impermeables ante esta ignominia, porque durante 2009 ha habido novedades y noticias relacionadas con los mercaderes de la muerte made in Euskadi, algunas de las cuales se han publicado (otras tardaremos tiempo en conocerlas; cosas del secretismo en el que se intenta escudar la falta de escrúpulos). Hagamos un breve resumen de algunas de ellas, para refrescar nuestra memoria y revivir nuestras conciencias.

El año macabro de SENER

No sería exagerado denominar al 2009 como el año macabro de SENER. En mayo el Consejo de Ministros español aprobó 274,3 millones de euros para la adquisición de 770 misiles IRIS-T, programa en el que SENER fue seleccionada como socio industrial de la empresa alemana Dile BGT Defence, contratista principal del programa.

En junio, el Ejército del Aire español mostró en un vídeo el éxito de la operación llevada a cabo por SENER: la integración del misil Taurus KEPD 350 en el EF-18, un avión de combate del ejército. SENER, que también ha participado en la fabricación de este misil (en 2005 le fue adjudicado un concurso valorado en 57.395.000 euros para la adquisición de 43 unidades del mismo), hace posible que el Ejército del Aire cuente con una nueva herramienta de paz, ya que, gracias a su integración en el EF-18, el misil, después de ser lanzado, comienza un viaje autónomo, gracias al sistema de navegación que posee, que le conduce hacia su objetivo a 350 kilómetros de distancia. Cuando lo identifica, se eleva y cae en vertical sobre él. Tal y como relata la página web especializada infodefensa:

“Se le define como una bomba de precisión capaz de colarse por una ventana y de perforar un muro de cuatro metros de grosor. Sin duda, el arma más poderosa de las Fuerzas Armadas españolas. Y también la más cara”.

Poco antes de finalizar el año, el Gobierno español autorizó a Defensa a adquirir compromisos de gasto para financiar la producción del misil Meteor para el Ejército del Aire. El presupuesto dedicado a tan educativa partida (en pleno periodo de recorte de gastos sociales) es, ni más ni menos, que de 100 millones de euros. El programa Meteor es desarrollado por un conglomerado de empresas europeas. Por parte española se encuentra INMIZE Sistemas, que está participada por algunas de las principales empresas españolas de la industria militar: Indra Sistemas, EADS-CASA, Navantia y…, efectivamente, SENER. Según la propia empresa vasca, SENER será responsable del diseño y producción de una parte importante como es el sistema de actuación y control.

Toda esta intensa labor humanitaria desarrollada por la empresa vizcaína no podía quedar sin el merecido reconocimiento. Por ello, también en 2009:

“Andrés Sendagorta, Vicepresidente de SENER es condecorado por Juan Carlos I, a propuesta de la ministra Chacón, con la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco que se concede por méritos, trabajos, acciones, hechos o servicios distinguidos que se efectúen durante la prestación de las misiones o servicios que ordinaria o extraordinariamente sean encomendados a las Fuerzas Armadas o que estén relacionados con la Defensa Nacional.”

Las interrelaciones entre los mercaderes de la muerte

Con frecuencia insistimos en que, si bien consideramos a las plantillas que trabajan en estas fábricas colaboradoras de este macabro negocio, nos parece mucho más denunciable el papel que juegan tanto los empresarios e inversores que se benefician del mercadeo de la muerte como los gestores de las empresas o los políticos que les apoyan. Y también recalcamos la interrelación e intercambio de puestos y papeles que suele darse entre ellos. El 2009 no ha sido una excepción en lo que atañe a la industria militar vasca.

A primeros de año el entonces lehendakari Ibarretxe presidía el acto por el que se nombraba Mejor Empresario Vasco del Año a Iñaki López Gandásegui, presidente de Aernnova (grupo presente en los más importantes programas de aeronáutica militar, como el Avión de Combate Europeo, el Avión Europeo de Transporte militar o el helicóptero de ataque Tigre, así como en los del Carro de Combate Leopard y otros vehículos blindados de la OTAN y el Ejército español, entre otras cosas). Gandásegui es, así mismo, Vicepresidente de las patronales alavesa y vasca, y miembro del Patronato del Círculo de empresarios Vascos y de la Fundación Solidaridad Internacional –fuertemente ligada al partido socialista.

En febrero, el general donostiarra Carlos Villar Turrau, quien unos meses antes fuera el Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (y con anterioridad Director General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa) es contratado por la principal compañía española de armamento (General Dynamics Santa Bárbara Sistemas) como Vicepresidente de Estrategia de Negocio.

En mayo es Patxi López, el nuevo lehendakari, quien nombra Consejero de Industria, Comercio y Turismo del nuevo Gobierno vasco a Bernabé Unda, hasta entonces Director General de la principal empresa naval militar española, Navantia.

El Premio Star le es concedido a Tecnobit, perteneciente al grupo vasco Oesía (antigua IT Deusto) por su condición de proveedor excelente y preferido por una de las principales multinacionales de armamento, la estadounidense Lockheed Martin. Tecnobit, tiene entre sus muchos méritos militares, el de mantener una relación privilegiada con la empresa israelí Rafael, con quien en 2009 firmó un nuevo contrato para el suministro de 90 estaciones ametralladoras por control remoto para los RG-31 Mk5E, vehículos todoterreno blindados. Lo que no especifica la noticia es si esos blindados irán decorados con la ikurriña y la bandera palestina, dada la incuestionable solidaridad que el pueblo vasco muestra hacia el pueblo palestino.

Durante 2009, y con la presencia de Juan Carlos I, ha tenido lugar el primer vuelo del Avión Europeo de Transporte Militar A400M (un programa con un coste total calculado en 25.200 millones de euros). La mayoría de medios de difusión vascos señalaban, marcadamente, la participación de hasta 21 empresas de la tierra en dicho programa. Pues bien, las más importantes de ellas (Aernnova, Aciturri, Desarrollos Mecánicos de Precisión, ITP, Novalti, Sener y SK10), así mismo presentes en otros muchos programas de aeronáutica militar (cerca de la veintena, con especial protagonismo en el Avión de Combate Europeo) son las que, también en 2009, han participado activamente en el diseño del nuevo temario del Aula Aeronáutica de la Universidad del País Vasco para adaptarlo a la realidad sectorial.

¿Crisis? Según para qué

Para el gasto militar y los mercaderes de la muerte, parece que la crisis económica es una entelequia. Así, por ejemplo, el ya citado grupo vasco Oesía hizo público en 2009 que durante 2008 había aumentado sus beneficios respecto a 2007 en, nada más y nada menos que un 167%, alcanzando los 25,4 millones.

Algo parecido, aunque a menor escala, sucede con Hegan, el clúster vasco de aeronáutica al que pertenecen todas las empresas que ya hemos comentado. Declaró que durante 2008 había facturado un 10% más. Pero merece la pena pararse a ver los datos de dos de las más importantes empresas de ese clúster vasco, para ver cómo la crisis económica tiene caras muy diversas.

El grupo ITP reconocía que en 2008 había tenido unos beneficios de 46,7 millones (un 27% más que en 2007) y que sus ventas dirigidas al sector Defensa se habían incrementado en un 26%. El grupo Aerrnova, por su parte, reconocía una facturación de 490 millones, un 24% superior al año anterior. Pues a pesar de estos datos, Aernnova no tuvo ningún empacho en anunciar en febrero un ERE temporal de 99 días para los 301 empleados de su fábrica Hegal de Gasteiz (en noviembre ha solicitado otro de las mismas características). Algo parecido hizo ITP, quien presentó un ERE temporal que afectaba, por 12 meses, a 237 de los 247 empleados de su filial Precicast Bilbao. Hace falta tener mucha cara dura y muy poca vergüenza.

Pero, como a las instituciones (central, autonómica, foral) no parece faltarles dinero para gasto militar, han decidido seguir regalándoselo a las empresas vascas de armamento. Si tenemos en cuenta las cantidades regaladas y publicadas en diversos boletines durante 2009, sólo Aernnova, Sener y Sapa han recibido más de 4.600.000 de euros en subvenciones (dinero regalado) y más de 12 millones en préstamos o adelantos.

De ese dinero, más de un millón de euros son subvenciones del Gobierno Vasco que muestra con ello su respeto por la legalidad vigente, ya que la Ley 14/2007, aprobada con los votos de PSE y PP (es decir, los dos partidos que mantienen actualmente el Gobierno), en su artículo 3, párrafo 3, establece claramente que:

“En sus políticas de promoción y apoyo a las empresas, el Gobierno Vasco no colaborará de ninguna forma con aquellas personas físicas o jurídicas dedicadas a la producción, comercialización y financiación de armas”.

Especialmente significativo es el caso de Sapa, empresa sobre la que no se puede argumentar que el dinero a ella otorgado vaya a utilizarse en proyectos civiles ya que su producción es únicamente militar (principalmente carros de combate, cañones y obuses); de hecho, SAPA es una de las nueve empresas que han constituido la nueva asociación empresarial española del sector, TEDAE (Asociación Española de Tecnológicas de Defensa, Aeronáuticas y Espacio, que sustituye a AFARMADE). Pues bien, en 2009 se han publicado subvenciones de 600.459 euros y préstamos por valor de 4.568.938. Su vicepresidente Jokin Aperribay, podrá seguir disfrutando de los partidos del equipo de fútbol que preside, la Real Sociedad, más aún si tenemos en cuenta que a primeros de 2010 Defensa le ha adjudicado un contrato de 6,7 millones de euros para el mantenimiento de 30 cañones antiaéreos Oerlikon de 35/90 mm.

Concluyendo

Este breve resumen debería llevarnos a la conclusión de que los mercaderes de la muerte –y sus cómplices necesarios– están mucho más próximos y cercanos de lo que habitualmente pensamos. Sería bueno no olvidarlo para que así, cuando la próxima guerra o conflicto televisado excite nuestra sensibilidad antibélica y antiarmamentista, sepamos contra quiénes debemos centrar nuestras denuncias y a quiénes hay que reprochar, directa y personalmente, su participación en un negocio que precisa de esas guerras y conflictos para alimentarse.

O mejor aún: igual un día de estos dejamos de esperar a que se produzca esa sensibilización con mando a distancia y, directamente, nos organizamos para poner en marcha una campaña que tenga como objetivo acabar con una de las mayores lacras que padecemos como pueblo: la industria militar de Euskal Herria y sus mercaderes de la muerte.

Estitxu Martínez de Guevara, en nombre del Colectivo Gasteizkoa

turismo penitenciario

La prensa del movimiento, véase El País, ha comenzado el año acuñando un nuevo término inspirado en las cloacas del antidemocrático Estado: el turismo penitenciario.

Este nuevo término aparece en el primer número del año nuevo, siendo el anticipo de una nueva (continuada) ofensiva española; ésta vez contra los familiares de presos/as. No se contentan con torturar, matar, dispersar, prohibir y golpear. También tienen que encarcelar a los familiares, a los que hacen 1000 kilómetros para poder ver a sus seres queridos, a los que mueren en accidentes en las carreteras de su España.

Es una gran indecencia definir todas esas situaciones como turismo. Ello deja clara la catadura moral de la persona que utiliza el término. No son personas, no son socialistas. Son escoria.

Qué más se puede esperar de un país como España, de unos gobernantes descendientes directos de importantes falangistas del régimen de Franco!

Sufrimos y sufriremos pero en nuestras manos está el dar la vuelta a ésta situación, unidos. Para cuando España se quiera dar cuenta nos habremos ido, y, seguramente, con nosotros Cataluya. Será el fin de España. No hay tanques que puedan detener la voluntad de un pueblo unido. Es hora de aprender la lección.

TREGUA

El Estado no está de tregua. España no entiende de treguas. Son afirmaciones que el pueblo vasco lleva oyendo desde hace más de 500 años. Y tienen razón.

Es igual lo que se intente negociar, lo que se intente pactar, las treguas unilaterales, es lo mismo. España ni ha estado ni estará de tregua. Es algo que no por sabido y repetido lo tenemos aprendido.

Hoy han sido detenciones, más presos políticos, pero debemos estar preparados para reacciones más fuertes, incluso algún cadáver o desaparecido más.

Es muy duro reprimir el corazón pero son tiempos en los que es la cabeza la que tiene que regir sobre todo. La cabeza dice que estamos en el camino correcto, que la solución es la acumulación de fuerzas y que nada nos debe apartar del camino marcado. Es cuestión de no mucho tiempo el bye bye de Euskal Herria y Catalunya a España, a la España que nunca está en tregua.

Tampoco es tiempo de vacilaciones ni de protagonismos personales. Este tren va cogiendo velocidad y los que no se monten a tiempo lo van a tener muy difícil más tarde. Es hora de que se vaya aclarando el panorama, tanto el que plantea Aralar, como el del PNV, éste más claro, con el único objetivo de volver a tocar poder y mantener sus negocios como sea.

El pueblo tiene la palabra.

Txema

La firma de Gernika

El Acuerdo para un escenario de paz y soluciones democráticas firmado el pasado sábado por decenas de fuerzas políticas y agentes sociales en Gernika tiene una importancia considerable. El tiempo dirá si es o no histórico. La potencialidad del mismo está fuera de toda duda. El acierto que sus firmantes muestren en su desarrollo determinará finalmente sus límites. Mienten quienes afirman “no hay nada nuevo bajo el sol”.

El texto abandona el lenguaje críptico y habla con claridad tanto a ETA como al Gobierno central solicitando a la primera su final y a los segundos la derogación de la Ley de Partidos. No solamente eso. En el texto se hacen reflexiones muy interesantes tanto sobre las víctimas como sobre la situación de los presos vascos. Se habla claramente de amnistía. El cumplimiento por parte de ETA de lo que ahí se le pide aceleraría enormemente el proceso de reconciliación ya iniciado entre las diversas sensibilidades que hoy componen la izquierda abertzale. Esa reconciliación facilitaría el surgimiento de lo que algunos venimos demandando desde hace tiempo: una nueva izquierda abertzale roja, verde, amplia y exclusivamente civil.

Esa nueva fuerza política revolucionaría el actual escenario político. PSOE, PP y PNV son conscientes de ello y, evidentemente, no van a favorecer operaciones de ese tipo: no es su misión. El resurgimiento de esa fuerza política pondría en riesgo los privilegios y cuotas de poder que tienen dichos partidos. La ficción de Gobierno que Patxi López ha montado desde la virtualidad se vería amenazada, al igual que muchos de los turbios negocios amparados por la doctrina de la seguridad nacional.

Particularmente paradójica resulta la situación del PNV. Son el partido más votado en la Comunidad Autónoma Vasca, pero siguen con el alma en pena. Hoy el PNV es un cúmulo de carencias: sin líder carismático, sin iniciativas claras y sin un proyecto político definido. Arzalluz, Ibarretxe y Egibar son parte de la historia o, simplemente, están neutralizados. El PNV ni está en Gernika ni se le espera. Trabajo les cuesta, incluso, encontrarse a sí mismos en las campas de Foronda. Su debilidad es palpable, aunque puedan ganar las siguientes elecciones. Iñigo Urkullu no es un referente consolidado ni tan siquiera para muchos de sus militantes. ¿Qué queda del plan soberanista dignamente defendido por Ibarretxe ante el Congreso de los Diputados, texto que fue aprobado por la mayoría del Parlamento Vasco?

¿Con qué mimbres debería forjarse la nueva izquierda abertzale?, ¿cómo podría articularse una nueva mayoría social? Hoy en día hay cuatro ingredientes a tenerse muy en cuenta: la confianza entre los actores, la flexibilidad en la aplicación de los principios, la utilización de la comunicación emocional y el uso de las redes sociales.

Confianza. Hay que superar el escepticismo y generar ilusión. Fácil de decir, complicado llevarlo a la práctica. La ilusión no se genera de la nada. Se sustenta en bases sólidas. En este caso, el proceso de refundación de la izquierda abertzale adquiriría velocidad de crucero si ETA despejara cuanto antes y sin condiciones la incógnita de su futuro. El surgimiento de la nueva izquierda abertzale no puede depender del visto bueno de una organización armada. Es imposible. Cada cual debe exponer sus argumentos en libertad, intentar convencer a quienes tienen diferentes puntos de vista, sin ayudas o imposiciones externas, sin derecho a veto. Para ello, resulta indispensable la confianza mutua, el respeto, la generosidad y la complicidad entre quienes protagonizan el proceso, sin obsesionarse por los destellos de las cámaras.

Flexibilidad. Firmeza en los principios, flexibilidad en su aplicación. La articulación de una nueva mayoría social a favor, por ejemplo, del derecho a decidir, exigirá saber adecuar los ritmos a las situaciones políticas concretas de cada territorio. Flexibilidad e imaginación también a la hora de responder a las decisiones antidemocráticas que provengan por parte del Estado, sabiendo superar con creatividad dichas amenazas, evitando repetir tics heredados del pasado.

Comunicación emocional. La izquierda abertzale en general y ETA en particular son maestros en el arte de la criptografía. Hay que saber leer entre líneas. Frecuentemente utilizan para sus declaraciones públicas códigos propios de la comunicación interna. Es legítimo, pero ineficaz y muy limitado; no supera el umbral de los de casa. Hoy en día los dirigentes sociales utilizan la comunicación emocional. No solamente transmiten ideas políticas. También transmiten emociones, sentimientos. La palabra abre las puertas del corazón. Y da acceso a la razón.

Redes sociales. Hoy en día el 91,5% de los jóvenes del Estado entre 18-32 años está conectado a alguna red social. Muchos de ellos no acuden jamás a un kiosco para comprar el periódico. Lo leen en la red. Las redes sociales constituyen un fenómeno imposible de ignorar. El poder de la identidad debe unirse al fenómeno de la alter mundialización utilizando el magnetismo de las nuevas tecnologías para ganar en influencia social.

En realidad estas cuatro recomendaciones podrían resumirse en una sola frase: la transición de la nueva izquierda abertzale debe asentarse en el desarrollo de una nueva cultura política.

Memoria Histórica

Allá por el año 1936 unos militares se sublevaron, dieron un golpe de Estado y comenzaron una guerra apoyados por sus conmilitones civiles. Con la excusa de la guerra hicieron una buena limpieza de rojos, separatistas y rojo-separatistas. Con muchos de ellos no tuvieron muchos miramientos y, directamente, con la orden de libertad firmada por el Delegado de Orden Público (podría ser el equivalente del consejero regional de Interior) los esperaron en la puerta, fusilaron y metieron bajo tierra. Con otros fueron más condescendientes y los juzgaron los llamados Jueces Togados Militares, más tarde Jueces del TOP, más tarde Jueces de la Audiencia Nacional. Simplemente, distintos collares. Aquellos Jueces juzgaron incluso a los clientes de los Delegados de Orden Público, imponiendo multas, fianzas y cárcel.

Toda ésta historia sucedió hace casi un siglo pero nos es muy conocida porque sigue sucediendo y, seguramente, sucederá.

Resulta realmente insultante que Garzón sea juzgado por intentar juzgar los crímenes franquistas, cuando podría serlo por otra multitud de causas, la mayoría relacionadas con Euskal Herria. No se trata precisamente de un juez independiente y justo, fue cargo político del gobierno X, sino, por el contrario, todas sus actuaciones han obedecido a impulsos políticos, tanto de su partido como de otros partidos de distinto signo cuando le ha convenido. A todo ello hay que añadir su afán de protagonismo y megalomanía (caso Pinochet), sus ansias de aparecer ante el mundo como progresista y justo a pesar de tener sus manos manchadas de injusticia con ciudadan@s vasc@s y, finalmente, su chapucera redacción de autos de procesamiento.

Para los vasc@s es una buena noticia su separación del cargo y su exilio dorado en La Haya, aunque el consuelo sea vano, ya que quedan muchos con su perfil.

Toda ese intento de juzgar a los criminales franquistas no ha sido más que otra jugada política del PSOE en su guerra electoral con el PP. El propio juez sabía que no se llegaría a nada. La transición dejó el tema bien atado. ¿Porqué ahora, después de tantos años, cuando el PSOE ha estado tantos años en el poder en distintas instituciones y jamás se han preocupado mínimamente de sacar de las cunetas a los propios militantes de su partido y su sindicato?

La respuesta es sencilla: solamente se dedican a sus negocios, no tienen ideología. Es más productivo ser ultraespañol y monárquico-clerical.

En Euskal Herria, de todas formas, el ínclito juez forma ya parte de su Historia y de su Memoria, como el Duque de Alba, Torquemada y otros muchos más.

Txema

Aminatu

Las últimas semanas han estado marcadas informativamente por la lucha de la ciudadana saharaui Aminatu Haidar por recuperar su derecho a vivir en su país. Su huelga de hambre ha conseguido llamar la atención sobre la represión ejercida por la colonización marroquí sobre el pueblo saharaui. Finalmente, el gobierno marroquí ha accedido a que Aminatu vuelva a su país. Es indudable que se puede considerar como una victoria del pueblo saharaui en el camino hacia su libertad.

Sin embargo, se debería mirar más allá antes de caer en triunfalismos. Esta cesión no es en modo alguno una derrota de la monarquía marroquí. Han salido ganadores en el juego, ya que, por un lado, han demostrado su fortaleza militar y diplomática ante una supuesta potencia como España, y, por el otro lado, han conseguido encarrilar a través de España su reivindicación ante la ONU de que el territorio saharaui sea parte de Marruecos con una autonomía que, seguramente, se quede en una mera formalidad.

Han quedado, asimismo, constatadas varias claves del conflicto:

1.- Los gobiernos francés y yanqui son los principales valedores del monarca marroquí, por un lado, por el muro de contención contra el islamismo que ejerce, y, por otro lado, por los intereses económicos que comparten. Finalmente, la decisión de poner fin a la crisis la tomó el rey marroquí con Sarkozy. Un gol más que ha metido Francia al gobierno español. Algo se habrá llevado a cambio de solucionarle la crisis a Zapatero. Seguramente lo mismo que se suelen llevar por las detenciones de militantes vascos.

2.- El gobierno español ha demostrado una gran carencia de rumbo e influencia en su política internacional una vez más. Los españoles siguen con su juego propagandístico del talante de su dirigente Zapatero, quedando finalmente en evidencia cuando se trata de apostar en una jugada. Son realmente incapaces en sus políticas sociales, económicas e internacionales.

Todo se queda en eso, en talante e imagen. En el fondo, tanto para los españoles, saharauis o vascos nada va a cambiar y nada se puede esperar del gobierno de Zapatero. Cada pueblo se tendrá que organizar para conseguir sus objetivos. España jamás ha regalado nada ni lo hará porque todos sus dirigentes, por encima de todo son españoles. Franco lo dejó bien claro: una, grande y libre.

Saharauis y vascos no podemos esperar nada de España, solo sufrimiento. Tenemos que marcar nuestro propio destino, un destino que no pasa por Madrid.

Txema

Fuera de Afganistán y el Índico

La amenaza talibán se ha convertido en una excusa perfecta para justificar la presencia militar en Afganistán, tanto como el pirateo en el Índico para introducir la presencia armada en los pesqueros occidentales.

Para el próximo 28 de noviembre se han convocado movilizaciones contra la presencia de tropas españolas y de la OTAN en Afganistán, como punto de partida de una campaña coordinada a nivel estatal. Desde Gasteizkoak nos adherimos a la iniciativa, pero quisiéramos establecer unas similitudes con una cuestión más cercana que nos parece igual de rechazable. Estamos hablando, claro, del reciente conflicto en Somalia.

Nos oponemos a la presencia de tropas en Afganistán, porque creemos evidente que lo que ese país padece es una guerra y ocupación militar disfrazada de misión de paz humanitaria. Pero del mismo modo nos oponemos a la presencia de cualquier tipo de fuerza armada en los atuneros vascos presentes en el Índico, porque nos parece igual de evidente que lo que la zona está sufriendo es un atraco y expolio de su riqueza pesquera, y un uso incontrolado como vertedero de su costa, disfrazado todo ello de legítimo negocio pesquero de nuestros abnegados armadores.

Ni a la OTAN ni al gobierno español les importa realmente un bledo la situación del pueblo afgano; lo que realmente les mueve es hacerse con su riqueza petrolífera y controlar una estratégica zona de paso en las rutas del petróleo y el gas, fuentes de energía que los países enriquecidos han agotado ya en sus zonas y que ahora pretenden arrebatar al resto por la fuerza de las armas. Igualmente, ni a los armadores ni a las empresas pesqueras les importa un comino la suerte de la población somalí; lo que verdaderamente les interesa es controlar una zona marítima de paso y arrebatar de sus caladeros las riquezas pesqueras que los países enriquecidos han agotado por sobreexplotación en sus zonas.

Creemos que la amenaza talibán se ha convertido en una excusa perfecta para justificar la presencia militar en Afganistán, tanto como el pirateo en el Índico para introducir la presencia armada en los pesqueros occidentales. En ambos casos se trata de convertir a los otros en odiables enemigos contra los que actuar: su conversión en terroristas. Deberíamos preguntarnos qué piensan las poblaciones afgana y somalí de quienes en nombre de la democracia occidental les saquean caladeros, bombardean territorios y aterrorizan con el uso de la fuerza armada.

Encontramos mucha y preocupante similitud entre las corporaciones militares privadas que obtienen contratos milmillonarios en Afganistán con las empresas de seguridad privada que se van a lucrar (ya lo estaban haciendo) a bordo de los buques que están en el Índico.

Tan hipócrita nos resulta la actitud de los gobiernos que primero deslegitimaron las elecciones afganas y después han negociado con el gobierno resultante, como la de las instituciones españolas que tras descalificar e implicar al gobierno somalí en la organización del pirateo, han negociado con él la solución a la crisis. En ambos casos es evidente que subyacen nauseabundos intereses político-económicos, confesables o no.

Estos dos conflictos (como tantos otros que no aparecen en la agenda de los medios) responden a una misma mentalidad que atraviesa la mayor parte de injusticias que padece el mundo: la de quienes avalados por el poder del dinero (haciendo de él un Dios único, verdadero e impuesto) y respaldados por la fuerza de las armas o la amenaza de su uso, se sienten los amos del planeta (dueños de la única cultura aceptable e impositores de tan sacrosantos como falsos conceptos de democracia, igualdad, paz, justicia…) y están dispuestos a imponer su cultura a sangre y fuego para asegurarse su modo de vida, a costa de condenar a la infravida o a la muerte al resto de poblaciones y de acabar con el propio planeta.

Por todo ello hay que denunciar una vez más la ocupación y la guerra en Afganistán, pero denunciar al mismo tiempo la realidad del expolio de los barcos en el Índico. Que nadie se agarre a que estaban en aguas internacionales, porque ni los datos apuntan a eso, ni conocemos ningún órgano o institución internacional en el que Somalia (u otros muchos países empobrecidos) haya podido acordar en igualdad de condiciones con el resto dónde empiezan o terminan esas aguas internacionales.

Nos subleva que se sugiera que este caso es distinto porque se trata de barcos y armadores vascos, porque precisamente esa implicación tan cercana (al igual que nos sucede cuando el armamento que se utiliza en guerras lejanas es made in Euskadi) hace más necesario si cabe el denunciar sin titubeos la realidad que un trasnochado sentimentalismo patriotero trata de ocultar.

Exigimos que se abran espacios para el debate público desde donde interpelar a la clase política vasca por cerrar filas, casi unánimemente, a la petición de presencia armada (pública o privada, en definitiva es lo mismo) en los pesqueros vascos. ¡Cómo se les ve el plumero!: a quienes habitualmente reniegan del ejército español y ahora recurren a él, y a quienes ensalzan a la Audiencia Nacional, a sus jueces estrella y su justicia inquebrantable y ahora les reprochan su exceso de celo, la extralimitación de competencias, llegando incluso a pedir que incumplan sus propias leyes.

Finalmente, nos dirigimos a la población vasca con capacidad de análisis crítico sobre estas situaciones (mucha más gente de la que algunos quisieran) para animarle a que muestre su más enérgica repulsa y busque caminos para la denuncia y la acción. En esa dirección lanzamos una propuesta: una Plataforma vasca (descentralizada por herrialdes) para denunciar las situaciones señaladas en Afganistán y el Índico, que exija la retirada de todas las tropas y fuerzas de seguridad españolas y de la OTAN (públicas o privadas) y que reclame que, de haber algún tipo de intervención, sea para apoyar, sin contrapartidas, los procesos de reconstrucción civil que las propias poblaciones de esos países consideren oportunos. ¡Fuera ejércitos y policías de Afganistán y Somalia!

Estitxu Martínez de Guevara

una visión distinta de los “piratas” somalíes

piratas

Son ya varios los intentos de secuestro de barcos atuneros vascos por piratas somalíes ¿es necesario proteger a nuestros arrantzales en el Océano Índico? Claro que sí, hay que subvencionar mercenarios seguridad privada en los barcos con buenas armas de largo alcance para cargarse a cualquier jodido negro que se acerque a un barco vasco y mejor sería que los infantes de marina del ejército español viajasen en los pesqueros, que se iban a enterar esos putos muertos de hambre de quienes son los aguerridos soldados españoles. Y esto es necesario porque no tenemos un ejército vasco como dios manda, que lo que teníamos que hacer es, como los americanos, bombardear todo Somalia y a tomar por culo.

Lo siento, ya sé que hay que ser jilipollas del todo para decir algo parecido, era una broma, de mal gusto lo sé.

Ahora en serio:

¿por qué los atuneros vascos tienen que navegar más de 22.000 Km. (ida y vuelta al océano Índico) para pescar? Quizás porque ya hemos esquilmado todo el atún del Cantábrico (además de la anchoa y otras especies menos valoradas económicamente gastronómicamente).

¿es “sostenible” la pesca tan lejos de casa? o dicho de otra forma ¿cuántos litros de gasóleo se gastan por kilo de atún capturado? La capacidad de estos barcos es de unas 1.200 Tn. de pescado y su consumo de unos 10 litros de gasóleo por kilómetro, por lo tanto: casi 200 ml. (un botellín de Coca Cola) de gasóleo extra por cada kilo de atún que llega a las pescaderías o conserveras.

¿es ético ir a pescar frente a las costas de pueblos que literalmente se están muriendo de hambre? A mí no me lo parece.

¿tenemos derecho a defendernos si nos atacan con metralletas y lanzagranadas con intención de secuestrarnos? No tengo respuesta, sólo tengo preguntas: ¿tenemos derecho a pescar allí? ¿tenemos derecho a matar para defender nuestro trabajo? Y ellos, los “piratas”, ¿tienen algún derecho además de a pasar hambre y a mal vivir en una tierra arrasada?

En mayo de 2.008 escribí un artículo sobre este tema que se publicó en gara, creo que es oportuno releerlo, puedes hacerlo aquí: Playa de Bakio

Recuerdo un pequeño restaurante de Bermeo donde hace muchos años comí atún a la plancha con cebolla. Una auténtica delicatesen.

Hoy, el atún, para mi paladar, tendría sabor a gasóleo y, dentro de unos meses quizás, también a sangre.

Uski