Acciones armadas
Muchas veces nos hemos preguntado qué hay realmente detrás de una acción armada porque es relativamente frecuente que al analizarla, el resultado sea un beneficio moral, ideológico y político para España. Muchas veces nos hemos preguntado si el promotor de esa acción habrá calibrado minuciosamente las repercusiones que tendrá.
Es el caso de la acción armada de Ondarroa. Una acción que ha destrozado medio pueblo, uno de los pueblos más abertzales y combativos de EH. Un pueblo que ya de por si estaba dividido, en el que el PNV se había hecho con el poder y la mayoría de la población había expresado su rechazo. Una acción así ha dado la vuelta a la tortilla.
Una acción que tenía como objetivo a la Ertzaintza. Qué hubiese pasado si, además de destrozar el pueblo, hubiesen matado a una docena de ertzainas? Alguien se ha puesto a pensar del coste, además de humano, político para la izquierda abertzale? A quién beneficia eso, a una izquierda destrozada ya por la represión? Esa acción estúpida solamente beneficia a España y sus colaboradores.
De no ser por ese tipo de acciones, la izquierda abertzale estaría igualmente ilegalizada y perseguida, pero tendría otra legitimidad ante la sociedad para defender sus planteamientos, mantendría su masa social.
Qué cálculos se están haciendo? Es mejor restar que sumar? Las últimas acciones armadas de mayor impacto mediático se han realizado en pueblos con mayoría de la izquierda abertzale, mayoría que tras las acciones ya no lo es tanto. Qué se pretende con ello, meter aún mayor presión a la izquierda abertzale? Que queden muy pocos, pero unidos? Eso supondría la desaparición de facto de, no ya un proyecto político, sino de la única esperanza prácticamente que le quedaba a éste país desde hace unos años. Para qué tanto sufrimiento durante tantos años, tantos presos y exiliados, torturados, muertos?
Alguien se ha parado a pensar de lo que fue la izquierda abertzale hace unos años, con una presión externa parecida, y lo que es ahora? Quienes son los responsables de que tanta gente con ganas de trabajar, hoy esté completamente desanimada y hastiada? Donde ha quedado el prestigio social que tenía la izquierda, aquella fuerza, aquella imaginación?
No hay más que ver que, por ejemplo, el PNV se ha apropiado y presenta como suyas propuestas de la izquierda abertzale de hace 20 años.
La autocrítica es honestidad revolucionaria. Es, tal vez, lo que nos falte hoy en día. Aquella filosofía de la unidad popular que hizo que miles y miles de ciudadanos de éste país se movilizaran se ha perdido, esperemos que no para siempre.
Unos pocos años más así y EH se habrá disuelto como un azucarillo en España, porque del PNV no se puede esperar nada. Por el otro lado parece que tampoco.
Es hora de terminar con la irracionalidad y empezar a construir nuestro futuro, entre gente verdaderamente honesta y con ganas de ganar nuestro país para sus habitantes.
Unámonos, inventemos algo nuevo. Hay gente, hay ganas, hay fuerza, hay esperanza.

